Rafa Nadal sigue construyendo su futuro lejos de las pistas. La retirada del tenis profesional no ha significado ni mucho menos una pausa en su actividad. El mallorquín tiene nuevos objetivos, diferentes proyectos empresariales y una idea muy clara de lo que quiere hacer en los próximos años. Uno de los más ambiciosos pasa por Estados Unidos, donde prepara un salto de grandes dimensiones con la Rafa Nadal Academy.

El propio campeón de 22 Grand Slams lo explicó durante una conversación con Juan Matji, presidente de Cantabria Labs, en una visita al centro de innovación y producción de la compañía en La Concha (Cantabria). «Estamos en proceso de intentar hacer lo que hemos hecho en Mallorca en Estados Unidos, pero bastante más grande«, desveló Nadal, que considera que la expansión internacional resulta necesaria para seguir creciendo.

El proyecto estadounidense será uno de los grandes retos de esta nueva etapa. La academia de Manacor, inaugurada hace una década, ha servido como punto de partida para desarrollar un modelo que ya ha despertado interés en otros mercados. Nadal también avanzó que trabajan en la apertura de nuevos centros deportivos de menor tamaño, con los que pretenden extender su metodología a diferentes lugares del mundo.

«Tengo la suerte de aburrirme poco»

Nadal reconoció que siempre tuvo claro que quería mantener una vida activa después de colgar la raqueta. «Siempre tuve claro que mi vida post retirada quería que siguiera siendo activa. Quería tener proyectos para aprender y vivir experiencias que no había tenido la posibilidad de vivir durante todos estos años«, explicó.

El balear, que reconoció que el deporte de alta competición «deja de ser muy sano» por sus exigencias, aseguró que cuenta con el respaldo de su familia y de un equipo que le ha ayudado a preparar esta transición. «Hoy tengo la suerte de aburrirme poco porque tengo proyectos que me llenan a nivel personal y también a nivel profesional«.

También dejó una reflexión sobre el peso de su nombre en esta nueva aventura. Nadal es una marca reconocida internacionalmente, pero entiende que su prestigio deportivo no garantiza por sí mismo el éxito empresarial. «Mi nombre tiene un valor, pero es de un tiempo limitado. Lo que realmente te da valor a largo plazo es hacer las cosas bien y tener el producto y el servicio adecuado«.

Un nuevo centro de la Fundación en Madrid

La conversación también permitió conocer los próximos pasos de la Fundación Rafa Nadal. El mallorquín anunció la próxima apertura de un segundo centro en Madrid, que se sumará a los que ya funcionan en Mallorca y Valencia.

Su objetivo es garantizar una atención profesional y continuada a niños y niñas en situaciones vulnerables. Para Rafa, el crecimiento debe ser progresivo y sostenible, ya que cada nuevo centro supone un compromiso económico permanente.

«Mi misión es estar donde puedo marcar la diferencia«, explicó. El extenista defendió que la prioridad debe ser proporcionar recursos y profesionales que permitan mejorar las oportunidades de los menores, por encima de las acciones meramente publicitarias.

A sus 40 años, Nadal afronta una etapa diferente, con la academia, los negocios y su labor social como grandes protagonistas. La competición ya forma parte de su pasado, pero su ambición por seguir construyendo proyectos permanece intacta.