La ropa festiva, sexy y escotada, en cuerpos que todavía no parecían decididos a habitar la adultez. La boca inflada, como usan las famosas, se plegaba en trompitas mientras una mano imitaba los gestos de los cantantes que conocen y la otra sostenía el celular. Fotos que las muestran con sus uñas larguísimas y decoradas. Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez vivieron como pudieron y murieron como nadie debería morir.
Se les reprocha que no fueran chicas ejemplares. Y sin embargo, lo eran. No, no estudiaban ni confiaban en la escuela para construirse un futuro lo suficientemente exitoso como la sociedad les propone, les convida, les vende, cada vez que el dedo se mueve sobre el celular. ¿Estaban equivocadas?
Según un relevamiento del INDEC de septiembre de este año, el 45,4% de los chicos que tienen 14 años o menos vive en hogares pobres. Son unos 3,5 millones de niños y niñas.
Esas criaturas van poco a la escuela. Menos van, cuanto más crecen. «Las tasas de deserción escolar promedian el 15% entre los jóvenes de 17 años y son 3 puntos porcentuales más altas entre los estudiantes en hogares del 40 % más pobre de la población”, indica un estudio del Banco Mundial sugestivamente titulado “Las trampas de la pobreza en Argentina”.
Así, para cuando llegan a los 17, en el Conurbano, por ejemplo, un 31% de esos y esas jóvenes no asiste a la escuela. ¿Para qué?, se preguntan.
La mediática Wanda Nara, dicen varios artículos, y la rapera y compositora Cazzu son de las argentinas más populares en la plataforma de contenido erótico Onlyfans. También andan por ahí «creando contenido» Candelaria Tinelli, la modelo Yus López y la futbolista Abigail Chaves. Es fácil: una foto, un documento y un nombre.
“El discurso de Onlyfans supone un nuevo peligro porque cala en las mujeres jóvenes a través de las redes sociales, donde vemos que se reproducen una serie de discursos que banalizan y glamourizan la prostitución y lo maquillan como algo empoderante”, advirtió la vicepresidenta de la Federación Mujeres Jóvenes de España. Raquel Pérez.
El cóctel solo puede empeorar cuando se cruza con el retroceso del Estado y el avance del narcotráfico, que gana el territorio que las instituciones y las organizaciones abandonan. Brenda, Morena y Lara sí son ejemplares: un ejemplo perfecto de cómo esta sociedad que somos les suelta la mano a las y los chicos.