Alex Pereira regresó a la cima de la UFC con un knockout que dio la vuelta al mundo, la madrugada del sábado al domingo. Con una arrolladora actuación de 80 segundos, Poatan fulminó a Magomed Ankalaev en el nuevo evento de la compañía en Las Vegas, para así volver a ser campeón del peso semipesado de la empresa de Dana White. El brasileño, sin embargo, no quiso hacer un llamamiento a ningún rival, pese a que tenía pensado manifestar que quería competir ante Jon Jones en su siguiente combate. En su lugar, el nuevo monarca pidió un minuto de silencio en honor al fallecido hermano de Bones, Arthur.
El artista marcial mixto completó el momento de silencio con el mayor de los respetos, e incluso provocó la cálida reacción de Jon Jones en redes sociales tras el suceso. Uno de los gestos más bonitos de los últimos tiempos en la UFC, el de un campeón recién coronado que decide dedicar sus primeros minutos hacia uno de sus posibles rivales tras una trágica situación familiar.
Pereira recalcó, sin embargo, que pretende competir ante Jon Jones en la Casa Blanca. Poatan insistió en rueda de prensa, pero no quiso entrar en mayor detalle para preservar el luto por el que pasa el ex doble campeón de la UFC: «Con todo respeto, con todo el respeto que tengo por la situación… iba a preguntar por Jon Jones en la Casa Blanca, pero con todo lo que pasó, no es el momento adecuado para hablar de eso. Quiero una súper pelea. Sería en la Casa Blanca contra Jon Jones. ¡Es una súper pelea!», manifestó.
Los intereses de Pereira, sin embargo, no evitarán que el propio brasileño defienda su nuevo cinturón del peso semipesado. El campeón negó que tuviera que decir adiós a su cinturón, y manifestó su predisposición para pelear con cualquier aspirante que la UFC considere como el siguiente: «No creo que sea necesario (renunciar al título). Todos saben con qué frecuencia peleo, así que eso no será un problema. Quiero enfrentar al mejor, que sea el mejor», dijo.
Lee también
La UFC es consciente de que no puede confeccionar una cartelera cualquiera para su primera velada en la Casa Blanca. Con el evento a casi ocho meses de distancia, y sin negociación alguna de por medio, Alex Pereira ha querido dejar clara cuál es su meta para el año 2026, y así dejar claro al equipo de matchmakers de la corporación que Poatan estará disponible para la gran noche del Ultimate Fighting Championship en el histórico emplazamiento.