David Puig ha venido a casa para reivindicar el estatus de gran jugador que ya le empieza a acompañar y que terminaría de confirmar con su primer triunfo en el DP World Tour. Su gran estado de forma invita a soñar con algo importante, pero él prefiere ser cauto. Por juego está siendo el golfista más espectacular en el Open de España presented by Madrid, el séptimo torneo que disputa este curso fuera del LIV Golf, su circuito habitual, donde ha quedado décimo en la general y ha sumado cuatro ‘top 10’ en 14 eventos.

El barcelonés, un clásico de los equipos nacionales que reside en Arizona donde ahora le da bastante al pádel y al pickleball, está de dulce en el torneo que quiere «jugar toda su vida”. Le cogió el punto al Club de Campo Villa de Madrid el año pasado cuando quedó tercero, y ahora va camino cuando menos de otro gran resultado. Este viernes ha hecho su segundo 69 consecutivo y con 138 en el acumulado está en -4.

Puig estuvo realmente afilado de tee a green de ahí su extraordinario resultado. Si no hizo menos es porque no entraron más putts, pero demostró que tiene el juego para ganar. Después de dos tentativas de birdie (empezó por el 10) lo firmó en el 12. En el 13 falló la calle por mucho y lo pagó. En lo sucesivo estuvo magnífico con el driver. Birdie al 14 (par 5) y enredo en el 15 (bogey). En el 16 volvió a negativo en el día. Enlazó birdies al 1, 2 y 4 (par 5). La sensación fue la de un jugador en estado de gracia que además tiene las armas para codearse con los jugadores de más alto ranking del mundo. El bogey del 5 se explica porque David es de los que arriesga, como esos boxeadores que sólo empujan y nunca retroceden. En el último par 5 (hoyo 7) tripateó contra pronóstico.

David Puig analiza su segunda vuelta en el Open de España

“Termino con una sensación bastante agridulce, pero estoy muy contento con todo mi juego en general. En esos últimos hoyos se me han escapado un par de golpes, pero este es otro corte pasado y otra vuelta bajo par. Ha sido un día en el que he jugado muy bien y me he dado muchas opciones”, comentaba Puig al acabar. “Estoy en buena posición y tal y como he jugado al golf podría estar en doble dígito, pero es lo que hay y estoy con ganas del fin de semana”, agregó. El joven golfista de 23 años, comentó también: “La tónica del día ha sido muy bien desde el tee otra vez, muy ordenado con los segundos golpes, salvo dos golpes wedges en el 15 y el 18 que han sido bastante pobres y un par de putts en el tramo final que se me escaparon”, agregó.

En el caso de Sergio García (141 total, 71+70) las cosas mejoraron en el tramo final de su vuelta. El castellonense arrastró al público por la mañana y su ronda no comenzó mal –por el hoyo 10-, tirando buenos putts para birdie, pero algo alejados para ser opciones reales si no se tenía el acierto. En el 13, pese a una buena salida, pegó un segundo tiro a bunker y de ahí se fue al collarín del green; pese a su buen putt, firmó el bogey. Se desquitó acto seguido en el par 5 del hoyo 14, tras un certero putt después de un flop que aún le había dejado trabajo. El hoyo 16 fue un revés, pues desde la calle la mandó a un bunker a la izquierda del green. Desde la trampa de arena le pegó mal y su bola salió disparada con mucha fuerza alejándose de la bandera hasta que por suerte impactó con una valla. Siguió otro golpe algo errático y el calvario terminó en doble bogey.

Sergio García analiza su segunda vuelta en el Open de España

García siguió jugando de manera correcta, aunque sin proporcionarse opciones de birdie francas. De tee a green no se desenvolvió mal y sus putts no entraban por poco, pero el golf es caprichoso. En el hoyo 3 hubo otro tropiezo, otro golpe demasiado errático alrededor de green y la metió en un bunker, aunque esta vez la sacó de maravilla. Firmó el bogey y a partir de aquí todo mejoró, empezando por un eagle en el hoyo 4 (par 5). Los golpes a green mejoraron y uno de los highlights del día fue suyo, embocando desde fuera de green en el 6 para birdie. Con la suerte de cara y alternando golpes buenos y no tan buenos, un birdie en el 9 lo colocó bien posicionado de cara al fin de semana.

García no acabó con buenas sensaciones pese a todo: “No he jugado bien y he dado golpes que no dan la sensación que sean de profesional. He estado entrenando y pegándole bien a la bola y con confianza, pero en el torneo hay varios momentos en los que no sé lo que hago. Ha habido cosas buenas, pero demasiadas malas. Lo positivo es que he reaccionado y paso el corte porque hubo un momento en el que no tenía muy buena pinta. ¿El fin de semana? Me gustaría tener más confianza a la hora de escoger golpe e ir con ello. Espero hacer las cosas un poco mejor”.

Rafa Cabrera analiza su segunda vuelta en el Open de España

Rafa Cabrera Bello (138, 69+69) es otro de los jugadores españoles que sin hacer mucho ruido está sacando esta semana una buena versión, algo que ya se ha visto este verano en algunos torneos. El canario empezó por el 10 y el bogey del 12 lo recondujo a base de un juego sólido de tee a green. Birdies al 15 y 16 y un bogey al 18 tras ir al bunker de salida. Sacó tres birdies a la segunda parte del recorrido (4, 6 y 8) y sólo el bogey del 5. Aunque su juego no fue tan sólido como cuando ganó en 2021, es una semana en la que las sensaciones de Cabrera siguen mejorando. Lleva meses haciendo buenos resultados, refrendado por el tercer puesto en el Open de Irlanda.

Rafa, explicó su actuación así: “Ha sido una buena vuelta, bien con los hierros y algún error por poquito desde el tee que luego te dificulta el hoyo. Con el putt, bien, han entrado”. Sobre si su está más cerca del nivel deseado, confesó: “Los golfistas nunca estamos contentos con nuestro juego. Es como planchar una camisa: cuando la tienes lisa por un lado, le das la vuelta y salió una arruga nueva. Sí que estoy contento con mi juego, estoy confiando en mi swing y creyendo en mis posibilidades. Los errores salen menos y también me molestan menos porque me noto con mayor capacidad de recuperación, y los últimos meses son prueba de ello”. El canario, comentó también que su mejoría viene desde hace semanas: «Desde el Open de Italia vengo haciendo buenas vueltas. Allí hice récord del campo para pasar el corte y de ahí en adelante he jugado bien. Por ejemplo en Dinamarca, en The Belfry hice dos días buenos y lo simbólico del Open de Irlanda es que al fin cuadré cuatro vueltas buenas».

Ahora mismo, hay ya jugadores muy bien posicionados en casa club: Aaron Cockreill (134), Daniel Brown, Bernd Wiesberger, Joakin Lagergren y Patrick Reed (135).