El Valle de Tandil Golf Club atraviesa una transformación profunda de su cancha con un objetivo claro: elevar la experiencia de juego y consolidar a Tandil como destino de golf a nivel nacional e internacional. “Les queríamos contar nuestro desafío: estamos haciendo un rediseño con cambio de trazado para modernizar la cancha y potenciar a Tandil como destino turístico de golf”, introdujo Málaga durante la recorrida. Según explicó, el proyecto avanza entre un 40% y 50% y en esta primera etapa se intervienen los nueve hoyos de la vuelta, buscando “aprovechar la belleza del lugar, sus pendientes naturales y la flora”.

La apuesta técnica está a cargo del diseñador y constructor Frankie Bunge, con más de tres décadas de experiencia en el rubro, y cuenta con el acompañamiento del legendario profesional Vicente “Chino” Fernández. Desde la institución señalan que el rediseño apunta a un recorrido más fluido y estratégico, 100% caminable, con greens de última generación bajo normas USGA y nuevas áreas de práctica (driving, chipping y putting), un lineamiento que el club ya había comunicado al lanzar la obra.

“Buscamos una cancha amigable para todos los niveles: que entretenga al jugador de bajo hándicap y también reciba a quienes recién empiezan. Eso le da el ‘picante’ estratégico del que hablamos con Frankie”, remarcó Málaga. El Chino Fernández —quien suma decenas de títulos en Argentina y el exterior— también recorrió los trabajos recientemente y destacó que el objetivo es que la cancha sea “más justa, divertida y caminable”, con par 3 renovados y un green doble (a futuro triple) que sorprenderá a los jugadores.

 

Obra por etapas y actividad vigente

La planificación contempla dos etapas. Mientras se ejecuta la primera —sobre los hoyos 10 al 18—, se mantienen jugables los nueve hoyos de la ida, lo que permite sostener la vida deportiva del club con torneos semanales y propuestas para socios y visitantes. “La actividad no se detiene: hacemos torneos miércoles, sábados y domingos. Damos dos vueltas al circuito de nueve hoyos y, como los greens son grandes, colocamos dos banderas para variar el recorrido”, contó el gerente, agradeciendo el acompañamiento de sponsors. Esta modalidad, informaron desde el grupo desarrollador, se pensó justamente para no interrumpir la práctica durante los trabajos.

En paralelo, el club reforzó la escuela de golf —a cargo del Head Pro Ignacio Nacho Verellén— con actividades para chicos, principiantes, adultos y jugadores de alto rendimiento, y sostiene la vida social en su Club House, driving y bar. En 2024, El Valle celebró el Torneo de Reapertura, ocasión en la que el propio Málaga planteó la hoja de ruta:

 

Golf + hotelería: la propuesta integrada

El rediseño se articula con la estrategia de Grupo Faro Verde, que opera la hotelería vinculada al predio (Amaike Hotel Golf & Spa) y otras plazas en la ciudad (Mulen Hotel y Hostería de la Cascada). La idea, detalla Málaga, es “vender experiencias combinadas de hotelería y golf”, apuntando tanto al público regional como al nacional e internacional. En los últimos meses, el grupo reforzó su apuesta de turismo sostenible —con certificaciones ambientales— y promociona beneficios cruzados entre sus alojamientos y el golf.

 

Lo que viene

Con el avance de obra al 40–50%, el equipo de El Valle proyecta completar la etapa actual y encadenar la siguiente, con tiempos que incluyen la recuperación natural de los sectores intervenidos (crecimiento del césped y estabilización del suelo). “La expectativa en la región es grandísima. Para todo golfista, conocer una cancha nueva es un desafío. Estamos trabajando para que en la próxima temporada los 18 hoyos luzcan el nuevo diseño”, sintetizó Málaga.

Mientras tanto, quienes quieran jugar 18 hoyos pueden hacerlo hoy en día realizando dos vueltas al circuito disponible, y los visitantes encuentran servicios abiertos en el Club House, el driving y el bar, además de la agenda de la escuela y los medal play que nutren el calendario local.