Este año Rory McIlroy ha cumplido con dos de los tres grandes objetivos que se marcó al inicio de la temporada: ganar el Master y la Ryder Cup en Estados Unidos. Sólo se resistió el British Open en Irlanda del Norte. Su temporada ha sido de matrícula de honor, así que se puede dar por satisfecho. Sin embargo, Rory se había marcado también la meta de ayudar a popularizar el golf en otros mercados y por eso que esta semana disputa el DP World India Championship en uno de los campos más singulares del mundo como el Delhi Golf Club.
El club de golf más antiguo de la India es el Royal Calcutta, que data de 1829, pero el Delhi Golf Club es el más antiguo de la zona de la capital. Se encuentra situado en las antiguas tierras mogoles conocidas como Babarpur y se construyó alrededor de los monumentos existentes, esencialmente funerarios. El proyecto arrancó en 1929, justo 100 años después de que se inaugurara el recorrido de Calcuta, y el motivo principal fue el traslado de la capital a Nueva Delhi.
En principio se denominó Lodhi Golf Club, aunque el complejo que hoy conocemos con el nombre de Delhi GC se fundó en 1951. Entre las ruinas de un poderoso imperio se encuentran dos campos de golf que ocupan unas 220 hectáreas. El recorrido principal de 18 hoyos, Lodhi, es un par 72; además, hay un campo B de 9 hoyos. Uno de los monumentos más conocidos por los que un jugador puede pasar cuando juega es el Lal Bangla (dos mausoleos imperiales mogoles), donde estos días previos al torneo muchos golfistas se detenían para hacer fotos. El campo principal fue la sede inaugural del Abierto de la India en 1964. La última remodelación corrió a cargo de Gary Player, en 2019.
Este verano McIlroy comentó que estaba emocionado por jugar torneos en países en los que no lo había hecho antes. Decía que quería emular a Roger Federer en el tramo final de su carrera. “Estoy emocionado de jugar un torneo de golf en un lugar en el que nunca he jugado antes. Después de 18 años de carrera profesional, todavía poder hacer cosas por primera vez es algo que me emociona», comentó en sala de prensa. «Diría que, con el tiempo, mi agenda se volverá más internacional», agregó. Le acompañan otros pesos pesados como Viktor Hovland, Shane Lowry, Tommy Fleetwood, Luke Donald y los estadounidenses Ben Griffin y Brian Harman.
El norirlandés habló también de la dificultad del recorrido: “He visto torneos en este campo de golf por televisión a lo largo de los años y ciertamente está a la altura de su reputación». El enclave es espectacular y otra de sus singularidades es que se respetó el paraje selvático sobre el que fue construido. En concreto, esto hace que Rory haya tomado una drástica decisión de cara a este torneo.
«La próxima vez que use el driver será en Abu Dabi -en el Abu Dabi Championship del mes que viene. No creo que use el driver esta semana. Simplemente no creo que el riesgo merezca la pena. Prefiero quedarme dos o tres palos atrás y pegar un hierro 7 a un par 4 en lugar de un wedge… Si la bola se sale de la línea, se va. Irá a la jungla y no podrás sacarla”, explicó el jugador. Este jueves habrá que estar atentos, pues el campeón del Masters puede sentirse tentado de sacar el palo más largo de la bolsa, especialmente en el largo hoyo 18.
La Ryder y un cambio de narrativa
Por supuesto se tocó el ‘tema Ryder’ y McIlroy lanzó un importante mensaje: «Lo lamentable es que la gente no recuerda esa actuación y recuerda la semana por el motivo equivocado. Me gustaría cambiar la narrativa y centrarme en lo bueno que fue el equipo europeo y lo orgulloso que me sentí de ser parte de ese equipo y ganar una Ryder Cup fuera de casa», comentó. Eso sí, que nadie lo espere como capitán hasta «mediados de la década de 2030».