Es imposible pensar en las artes marciales mixtas y que Conor McGregor no ronde en la cabeza de todos. Al igual que, en el boxeo, Muhammad Ali fue el responsable de ubicar la disciplina en el mapa, The Notorious alzó al deporte de las MMA hacia los rincones más remotos del planeta con su ascenso imparable. Ahora, después de conocer su última sentencia y perder el juicio que condenaba a la estrella por violación, la vida ha vuelto a dar al irlandés un nuevo ‘varapalo’ tras conquistar la cima de la UFC.
Conor McGregor fue la cara visible de la UFC durante más de cinco años. Desde su aparición en el año 2013, los focos apuntaban al joven y rebelde irlandés, que llegó para conquistar todas y cada una de las metas que el propio The Notorious fijó para su carrera, durante sus días como competidor en Irlanda. Uno por uno, cada rival del ex doble campeón de Cage Warriors caía sobre el octágono, sin tener nada que hacer ante su mayor y mejor propuesta. El deporte vislumbraba al nuevo rostro mundial del fenómeno de las MMA.
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Redacción

Ante José Aldo y en 13 segundos. No hubo mejor manera, para Conor McGregor, de coronar un recorrido que ya apuntaba a ser uno de los mejores de la historia de la UFC: The Notorious acabó con 10 años de racha ganadora del histórico campeón de peso pluma y comenzó un reinado que prometía perdurar durante años, pero que pronto sufrió su primer gran golpe.
Después de ser doble campeón ante Eddie Álvarez, la oportunidad de pelear con Floyd Mayweather causó la desaparición total de Conor McGregor de la UFC. Cien millones de dólares tuvieron la culpa. El peleador fundó su propia empresa de whisky, y comenzó a protagonizar eventos lamentables para su imagen: desde agresiones físicas a personas mayores en pubs de Dublín tras la negativa del individuo a probar su bebida, hasta un altercado con Khabib en el parking del Barclays Center en Brooklyn, The Notorious hacía más ruido fuera del octágono que dentro.
El Tribunal de Apelaciones de Dublín confirmó, durante la tarde del día de ayer, que desestimaba el recurso presentado por parte de Conor McGregor contra la condena por violación que recibió el pasado mes de noviembre, por sus actos con Nikita Hand, la demandante. Así, el juzgado afirma entonces que McGregor agredió sexualmente a la víctima, de 35 años, en un hotel de la capital del país en 2018. Por ello, ha sido condenado a pagar una compensación por daños y perjuicios de 250.000 euros.
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La unanimidad del tribunal, que corrobora la condena hacia el peleador de la UFC, evidencia que Conor McGregor atraviesa una caída en picado en cuanto a todo aquello que alguna vez representó: lealtad, trabajo duro y la focalización en el deporte fueron los pilares con los que The Notorious consiguió erigir una carrera de ensueño, pero que hoy han desaparecido por completo y, en su lugar, hablan los actos perpetuados por el peleador más importante de la historia de las artes marciales mixtas, que tendrá que asumir ahora la responsabilidad de sus actos.