Cada día parece más evidente que Tiger Woods, ganador de 15 Majors, tendrá más complicado deshacer el empate que mantiene con Sam Snead de más victorias en el PGA Tour (82). En estos momentos el Tigre, a punto de cumplir 50 años, quizá sólo esté pensando en si podrá afrontar un torneo en el futuro con garantías de ser competitivo.
Los días de gloria del que para muchos ha sido el mejor golfista de la historia parecen estar llegando a su final. Y no es que pretendamos ‘enterrarlo’, pero es que no hace ni 10 días que anunció que se había sometido a una cirugía para reemplazar un disco de su espalda y evidentemente no hay fecha para su reaparición.
Mientras tanto, su caída en el ranking mundial continúa. Como señaló el experto en esta clasificación conocido como Nosferatu en la red social en ‘X’, Woods salió del ‘top 2000’ del OWGR el 5 de octubre, cuando bajó al puesto 2001 y ayer lunes descendió al 2084. Si sigue sin competir antes del Masters de Augusta, llegaría literalmente sin puntos a este torneo. Ahora mismo tiene 0.57008. En cualquier caso, a día de hoy ya se puede decir que jamás había estado tan abajo en la clasificación mundial.
El dato es demoledor para alguien que estuvo 683 semanas en el puesto número 1 durante un periodo de 13 años, incluidas 281 semanas consecutivas desde junio de 2005 a octubre de 2010. Tras ganar el Masters y el Zozo en 2019, ‘resucitó’ llegando a ser el sexto del ranking, pero después vendrían nuevas lesiones de espalda y, lo más grave, su accidente de tráfico en febrero de 2021.
Desde entonces apenas se ha prodigado y su rendimiento se vio muy mermado. Con solo cinco torneos disputados en 2024 y superando un corte, el californiano terminó el año pasado en el puesto 1.124. Su 2025 ha sido en blanco y la cosa pinta peor ahora pues va camino de desaparecer del ranking.