Adrián nació en Río Cuarto, Córdoba, Argentina, ciudad en donde comenzó su aproximación con el kickboxing y luego su idilio con las MMA y que fue su base de operaciones durante los primeros pasos en las competencias. 

La voluntad de dedicarse al profesionalismo, ampliar el conocimiento y probarse en las plataformas de nivel más alto llevó a Adrián a Tijuana, una de las capitales latinas de las artes marciales mixtas.

Bajo la guía de Raúl Arvizu y su equipo, el argentino moldeó un estilo de pelea cuyo objetivo es la demolición; con paciencia fría Adrián trabaja las piernas del oponente con patadas bajas y el cuerpo y la cabeza con combinaciones de manos pesadas, en un juego de acumulación de daño.