Las fachadas y molduras, realizadas por artesanos especializados, incorporan detalles florales capaces de resistir una inspección minuciosa. El paisajismo, con coníferas, abedules, hayas y azafranes, reproduce fielmente la vegetación escandinava. Incluso el Castillo de Arendelle ha sido vestido con adornos helados creados por Walt Disney Imagineering y ejecutados por UK Loco, una empresa británica experta en escenografías inmersivas.

Natacha Rafalski y Michel den Dulk con el Olaf robótico.Disney
Frozen Ever After: la atracción que emociona a cualquier edad
En el corazón del pueblo, bajo la Torre del Reloj, se encuentra Frozen Ever After, una atracción en barco que invita a vivir una aventura junto a Elsa, Anna y sus inseparables Olaf, Sven y Kristoff. El recorrido avanza por bosques nevados, atraviesa el Valle de los Trolls y asciende hasta el Palacio de Hielo antes de terminar con un final espectacular en la bahía de Arendelle, iluminada por fuegos artificiales en forma de copos de nieve.
La atracción incorpora Audio-Animatronics de última generación, iluminación teatral y proyecciones inmersivas que consiguen algo complicado: emocionar incluso a quien crea que ya lo ha visto todo.

Anna y Elsa.Disney

Nordic Crowns Tavern.Disney

World of Frozen.Disney

Nordic Crowns Tavern.Disney
Encuentros, música y vida en Arendelle
En Arendelle Castle, los visitantes podrán conocer a Elsa y Anna en un encuentro íntimo que comienza en la Portrait Gallery, aún en sus últimos retoques decorativos. Fotografías, ilustraciones y objetos del reino conducen a un encuentro con ambas hermanas que parece suspendido fuera del tiempo.
En la bahía, el espectáculo “A Celebration in Arendelle” —de unos quince minutos y representado varias veces al día— convierte el Snowflower Festival en un desfile sobre el agua. Elsa, Anna, Olaf, Kristoff y los habitantes del reino recorren la bahía a bordo de tres barcos vikingos construidos con la colaboración de Couach Construction Navale y decorados por artesanos franceses. El barco de Kristoff, por ejemplo, ha sido pintado por los talleres de Prelud, especialistas en restauración ornamental.