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David Geffen y su entonces marido Donovan Michaels en París en 2024.Pascal Le Segretain/Getty Images
David Geffen (Nueva York, 1943), uno de los empresarios musicales y cinematográficos más famosos y ricos del mundo, ha amasado durante su carrera una fortuna cercana hoy a los 8.000 millones de euros. Mientras vivía una vida extraordinaria: fue novio de Cher mientras asumía que era gay, y los tabloides le convirtieron en el protagonista de una de las leyendas urbanas más idiotas de los 90 (que se había casado con Keanu Reeves). Profesionalmente, fue el responsable de carreras discográficas que van desde Bob Dylan hasta Nirvana, de editar el último disco de John Lennon a publicar bajo su sello a Guns’n’Roses. Y el fundador, junto a sus amigos Jeffrey Katzenberg y Steven Spielberg, de Dreamworks, la productora en la que cabían desde Salvar al soldado Ryan hasta Shrek 2, pasando por Gladiator. Aunque antes ya había producido por su cuenta títulos que lanzaron carreras como la de Tom Cruise (Risky Business) o Tim Burton (Beetlejuice). Desde hace escasas horas. también es un hombre divorciado, tras un matrimonio que ha durado poco más de dos años, incluyendo los siete meses que ha durado su proceso de divorcio.
En marzo de 2023, en una ceremonia a la que sólo acudieron cuatro personas, Geffen se casó con Donovan Michaels, un bailarín medio siglo más joven que el empresario, con el que ya se le había visto alguna vez desde 2021. El matrimonio se celebró sin que ninguna de las partes firmase un acuerdo prenupcial, una de las grandes sorpresas durante el proceso de divorcio. No sería la única.
Para el divorcio, Geffen recurrió a la abogada estrella del tema, Laura Wasser, cuyo nombre está asociado a rupturas como las de Kim Kardashian y Kanye West, Angelina Jolie y Brad Pitt, Amber Heard y Johnny Depp, y un largo etcétera. La oferta inicial era amistosa: Geffen denunciaba “diferencias irreconciliables” y ofrecía “apoyo marital” a su futuro exmarido más los costes legales del divorcio. En California, eso implica mantener el tren de vida de la pareja durante una duración algo inferior a la del matrimonio. Aproximadamente un año, en el caso de Michaels. Y que, según los documentos legales del caso, por parte de Geffen suponía ofrecer 50.000 dólares al mes a Michaels, y vivir sin pagar alquiler en un piso propiedad de Geffen con una renta valorada en 15.000 dólares al mes. Geffen también afirmaba haberle dado a su pareja cerca de medio millón de dólares desde que empezó el proceso, y regalos durante su relación valorados en más de cinco millones de dólares, en forma de joyas y especialmente obras de arte (Geffen es el dueño de una de las colecciones de arte contemporáneo más importantes del mundo). Una oferta que a Michaels le pareció insuficiente.
En julio, en lo más agrio del proceso, Michaels demandó por lo civil a Geffen, afirmando que su marido llevaba un tren de vida de “más de tres millones de dólares al mes”, algo que convertía en insuficientes esos 50.000 dólares. Pero la demanda también incluía otra gran revelación: que la pareja se había conocido a través de una web de citas muy particular: Seeking. Una web creada en 2006 por y para sugar daddies, hombres mayores que ofrecen su riqueza a cambio de relaciones con gente más joven. El nombre original de la web, Seeking Arrangement (en busca de un apaño) de hecho es argot para este tipo de relaciones, descritas por Melanie Berliet en la edición estadounidense de Vanity Fair hace unos años. Si la cosa pasa de lo casual al matrimonio, la propia web describe el matrimonio resultante como hipergamia, lo que la sabiduría popular llama “casarse hacia arriba”. El matrimonio como hecho transaccional antes que amoroso. Con lo que todavía sorprende más que el negociante Geffen, al que Michaels acusaba en su demanda de haberle pagado 10.000 dólares en su primera noche juntos (algo que el equipo legal de Geffen no desmintió), no hubiese establecido un acuerdo prenupcial.