Marta Álvarez deja la presidencia de El Corte Inglés. El consejo de administración del grupo de grandes almacenes ha aprobado hoy su renuncia al puesto, así como el nombramiento de la persona que le sustituirá en el puesto. Esta no es otra que su hermana Cristina, tal y como ha informado la empresa en un comunicado.
En el mismo, El Corte Inglés detalla que Marta Álvarez ha decidido dejar el puesto por “decisión personal y voluntaria”. Eso sí, la que ha sido presidenta del grupo desde 2019 no abandona el consejo de administración, en el que continuará ocupando un puesto. También seguirá como miembro de la comisión de seguimiento, y dirigirá el área de marcas propias, moda y hogar.
En menos de un mes, el grupo de distribución, que roza los 15.000 millones de euros de facturación anual, ha comunicado el cese, primero, de su consejero delegado, Gastón Bottazzini, y ahora el relevo en su presidencia. Todo ello apenas tres meses después de aprobar, en la junta de accionistas de julio pasado, su nuevo plan estratégico 2025-2030. En esa misma junta, Marta Álvarez renovó su mandato por cinco años más. El mismo solo ha durado cuatro meses.
Cristina Álvarez, por su parte, será presidenta con carácter no ejecutivo, puesto al que accederá a partir del 15 de enero próximo, algo que la empresa define como un marco “ordenado, estable y de continuidad”. Su designación ha sido aprobada por unanimidad por parte del consejo de administración del grupo.
“Con el esfuerzo de todos hemos conseguido grandes resultados, que han permitido a la compañía encarar el futuro con garantías, siempre con el cliente en el centro, y apoyándonos en el trabajo diario del conjunto de las personas que formamos parte de nuestra empresa”, dice Marta Álvarez en el comunicado remitido por El Corte Inglés.
En el mismo, dice que la empresa cuenta “con un nuevo equipo directivo preparado para lograr los objetivos marcados en el plan Estratégico 2025-2030″. Esta añade que “llega el momento de abrir una nueva etapa en la presidencia”.
Marta Álvarez llegó al puesto en julio de 2019, sustituyendo en el mismo a Jesús Nuño de la Rosa. Lo hizo un año después de zanjar la batalla que tanto ella como su hermana Cristina, hijas del histórico presidente Isidoro Álvarez, libraron con su primo y ex presidente del grupo, Dimas Gimeno. Su nombramiento hace seis años se entendió como el punto final a esa guerra interna y la apertura de un periodo de mayor estabilidad.
Así ha sido desde la presidencia, aunque los cambios ejecutivos han sido constantes en los últimos seis años. Bajo el mandato de Marta Álvarez, El Corte Inglés ha tenido tres consejeros delegados distintos y una comisión ejecutiva al frente del día a día de la empresa. Los primeros fueron Víctor del Pozo, el propio Jesús Nuño de la Rosa, que volvió a esa posición ejecutiva tras su paso por la presidencia; y Gastón Bottazzini, que apenas conservó su puesto poco más de un año.
El mencionado plan estratégico, presentado en la junta del pasado mes de julio, y que prevé inversiones de 3.000 millones de euros hasta 2030, se desarrollará ahora sin el consejero delegado que lo diseñó, el propio Bottazzini, ni la presidenta que lo refrendó. Por contra, será desarrollado por una nueva presidenta y por un primer ejecutivo, Santiago Bau, con rango de director general.
“Cristina cuenta con todo mi apoyo desde el consejo y la comisión de seguimiento, para continuar trabajando por esta empresa, a la que he dedicado prácticamente toda mi vida profesional”, dice Marta Álvarez. Ambas hermanas ostentan el 18,4% del capital de El Corte Inglés a través de la sociedad Cartera de Valores IASA, en la que comparten accionariado con su tío, César Álvarez, hermano del histórico presidente y padre de las primeras, Isidoro Álvarez.