El cálculo del PIB ha generado un importante choque entre el Ministerio de Economía y el INE desde el final de la pandemia. La entonces vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño, forzó la dimisión del entonces presidente de Estadística, Juan Manuel Rodríguez Poo, pero su salida no calmó los ánimos. El Ejecutivo ha optado finalmente por reformar el Estatuto del INE para crear una nueva dirección general que estará encargada específicamente del cálculo del PIB y que estará liderada por un alto cargo del Gobierno que hasta ahora ocupaba un puesto en la Subdelegación de Extremadura.
Tras varios meses sondeando candidatos para el puesto, el Consejo de Ministros designó este martes a Fernando Sabido Martín como nuevo director general de Cuentas Nacionales. El nombramiento ha generado malestar en la plantilla del INE, ya escarmentada por los numerosos choques que ha tenido con el Gobierno en los últimos años. El motivo es que entra en el corazón del Instituto una persona ajena a la institución y con una carrera profesional marcada por las designaciones de diversos gobiernos socialistas.
Sabido es estadístico superior del Estado, aunque su paso por el INE fue corto (2005-2008) y en un puesto sin responsabilidad dentro del área de Cuentas Regionales. De ahí dio el salto a dirigir el Instituto Regional de Estadística de Extremadura, nombrado por el primer gobierno autonómico de Guillermo Fernández Vara. En 2018 fue designado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez jefe de la Dependencia de Trabajo e Inmigración de la Subdelegación del Gobierno en Cáceres.
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Una carrera profesional alejada de la contabilidad nacional de España, pero que no le ha impedido adelantar en el cargo a profesionales de la casa expertos en la materia. Pero este era un requisito clave para el Gobierno, que quería introducir a una persona externa dentro del Instituto para el cálculo del PIB.
Sabido Martín también ha publicado análisis sobre el cálculo del déficit y el PIB estructural, variables no observables que son clave en las reglas fiscales europeas. Por ejemplo, este artículo en Funcas o este otro en la Asociación de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado (ATCEE).
Oficialmente, el INE valora positivamente la creación de esta nueva dirección general y el nombramiento de Sabido Martín. «Supone un reconocimiento a la labor de cuentas nacionales y hay que reforzar el equipo ante los nuevos requerimientos que se están gestando a nivel europeo», explica un portavoz del Instituto.
Enfrentamiento con Calviño
La exvicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño, explicó hace unos días que decidió escribir su libro Dos mil días en el Gobierno «cuando me enteré de que el INE había revisado el PIB de 2023 y 2024. Eso no podía pasar sin pena ni gloria». El cálculo de la contabilidad nacional ha generado mucho ruido, en gran medida por las críticas del propio Gobierno al Instituto por infraestimar los datos. El motivo era la discrepancia de los datos de la contabilidad nacional con otras estadísticas de registros de la Agencia Tributaria, de la Seguridad Social o del Ministerio de Trabajo.
Calviño forzó la dimisión del anterior presidente, Rodríguez Poo, nombrado en 2018 por el propio Gobierno. Posteriormente, se realizaron cuantiosas revisiones al alza del PIB. Desde la primera estimación del PIB de 2021, elaborada en enero de 2022, el INE ha elevado el cálculo del PIB en 32.500 millones de euros, un incremento de casi el 3%. Es una revisión importante, pero que no dista mucho de las realizadas en otros países europeos. Los meses de la pandemia fueron complicados para todos los institutos de estadística por la discontinuidad de series y la dificultad para recopilar los datos.
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La nueva serie del PIB muestra una recuperación mucho más dinámica de España tras la pandemia. De hecho, es uno de los países que más ha crecido en comparación con el nivel previo al covid.
Aunque el personal del INE tiene reticencias con el nombramiento, no creen que vaya a tener influencia en el cálculo del PIB. Esta es una de las estadísticas más acotadas por la normativa europea (SEC) y vigiladas por Eurostat tras los problemas de medición de Grecia en el pasado, por lo que no creen que haya margen para cocinar los datos.
Los cambios en el Estatuto del INE han ignorado las recomendaciones del Consejo Asesor de Gobernanza Estadística Europea (ESGAB, por sus siglas en inglés), dependiente de la Comisión Europea. En su informe de 2025, publicado este mismo mes, el organismo recomienda a los países blindar la independencia de los presidentes de los institutos nacionales de estadística. En España, el Estatuto actual no sirvió para evitar que cayera el anterior presidente del INE.
El Instituto planteó en un primer momento, tras la salida de Poo, un cambio en la normativa para tasar los motivos de cese de su presidente y así blindar su independencia. Su propuesta cayó en saco roto, ya que el Gobierno no ha contemplado este cambio en su reforma del Estatuto, que se limita a la creación de esta nueva dirección general.
Además, esta semana se ha celebrado una reunión del Grupo de Trabajo del INE con los sindicatos para analizar la situación laboral dentro del Instituto. Los representantes de los trabajadores reclamaron mejorar las retribuciones que paga el Instituto, tanto con complementos específicos como elevando los niveles en todas las plazas para ayudar a la retención de trabajadores. Esta es otra de las recomendaciones del Consejo Asesor: garantizar que los institutos nacionales tengan recursos suficientes para realizar las estadísticas y consigan captar personal de alta cualificación.
El cálculo del PIB ha generado un importante choque entre el Ministerio de Economía y el INE desde el final de la pandemia. La entonces vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño, forzó la dimisión del entonces presidente de Estadística, Juan Manuel Rodríguez Poo, pero su salida no calmó los ánimos. El Ejecutivo ha optado finalmente por reformar el Estatuto del INE para crear una nueva dirección general que estará encargada específicamente del cálculo del PIB y que estará liderada por un alto cargo del Gobierno que hasta ahora ocupaba un puesto en la Subdelegación de Extremadura.