El Rayo Vallecano se ha adaptado a Europa como si no hubieran pasado 25 años desde su última participación, aunque ayer sufriese su primer revolcón en la Conference League (2-1). Un equipo que muestra nivel y administra sus recursos para navegar por los ocho … primeros en el continente y no pasar apuros de momentos en la liga española.
Gestión de grupo y de efectivos por parte de Íñigo Pérez, un entrenador con contenido más allá de sus resultados. Pero en Brastislava cedió por sus errores.
El partido nace con una amenaza del Slovan de Bratislava, gol por sorpresa en un zarpazo de Sporar que anula el VAR por fuera de juego previo. El Rayo reacciona sin dudas, sin laca marcada. Alemao tiene dos oportunidades que no culmina por lentitud y mala selección de tiro.
Pero el gol llega por la insistencia rayista, que contragolpea bien y juega rápido. El saque de puerta de Batalla, el duelo ganado por Fran Pérez y el potente disparo con la zurda. Es lo que necesita el Rayo para ganar fuerza.
El sobresalto llega en una mala caída de Baillu que tiene que abandonar el partido con fuerte susto general.
Y lo inesperado sucede en tres minutos. El Rayo sale dormido del descanso y el Slovan se aprovecha. Kashia empata en un rechace desde cerca. Y Lejeune contribuye a una mala noche con un exceso de celo en la salida del balón jugado, que se queda corto, y provoca el segundo de los Bratislava (Yirajang).
Íñigo hace cambios, busca velocidad con Álvaro García, amenaza con Camello y más presencia en el área rival. Pero el gol no llega, Lejeune remata al palo a puerta vacía.