En el Betis no hay atajos. Es una frase que repiten hasta la saciedad algunos de sus dirigentes. Nunca las cosas son fáciles en este equipo. La mala suerte siempre está a la vuelta de la esquina y contra ella también hay que jugar. … Quizás sea la definición de «victoria pírrica» la que más se ajusta. Le debe su nombre al rey Pirro de Epiro, cuyo ejército sufrió bajas insustituibles al derrotar a los romanos en la batalla de Heraclea en 280 a. C. y en la batalla de Ásculo en 279 a. C., durante las Guerras pírricas. Es decir, encaja en un triunfo en el que los tres puntos conseguidos no están a la altura de lo que se ha perdido o podido perder: Isco, sobre todo. Y todo sucedió en el minuto 2. Lesiones de Isco y Amrabat en una jugada de hechizo, vudú, mal fario, lamentable sino, infortunio infinito. Dos del mismo equipo que se lesionan entre ellos. Lo nunca visto. Inaudito. Increíble. Y ahí está el Betis para demostrar que todo es posible. No hay manera. En todo caso, tres puntos ganados con lo que tiene este equipo: fe, ganas y calidad. Marcaron Cucho de cabeza y Abde de un latigazo y acortó distancias Miguel desde su casa. Anularon un tanto al Utrecht gracias al VAR y el Betis está ya acariciando el pase a la siguiente fase de la Europa League y ya veremos si entre los ocho primeros que se ahorran una eliminatoria.
«Intentaremos ganar sin dosificar energías». Así lo dijo Pellegrini en la previa. Avisaba el técnico de sus intenciones: Valles, Natan, Amrabat, Isco, Abde y Cucho fueron titulares. Antony se esperaba por el tema de la sanción. Los demás lo iban a ser también el domingo en el derbi. No quería oír ni esa palabra el chileno, que hizo que el club postergara la decisión del entrenamiento a puerta cerrada del sábado al término del encuentro, condicionado por su desarrollo. Así es Pellegrini. Fue un Betis muy titular pero ante una Cartuja menos nutrida de lo habitual (46.000 espectadores) que se congeló pronto. Los que acudieron asistieron a un inicio de partido insólito. Una jugada estúpida que acabó en lo peor, en una desgracia. Minuto 2, un balón suelto en la frontal. Isco va a por él y ve venir a Amrabat de cara. No se entienden y el marroquí quiere disparar y el malagueño, controlar. Al final la patada se la lleva el capitán. Acaban los dos en el suelo. Amrabat sale atendido. Isco dice que puede seguir pero está cojeando. Vuelve el pivote pero al final, minutos después, sale el mediapunta. Isco no puede más. Es el otro tobillo pero puede tener un esguince. Y el derbi, a la vuelta de la esquina. Al poco Amrabat también se echa al suelo porque la jugada le ha dejado tocado. Y todo ello impidió rotar más al agotar dos ventanas a las primeras de cambio. Menos descanso para el derbi.
En ese desconcierto Valles salvó una primera internada. Había saltado ya Deossa por Isco y lo iba a hacer Fornals en lugar de Amrabat. Un tiro en el pie en toda regla. Se lesionan dos de los mejores. Y el equipo está despistado, frío, desnortado. Es que no se puede tener más mala suerte. Y muchos ojos mirarán a la decisión de Pellegrini de haber puesto a los buenos a poco del derbi. Mucho riesgo pero es lo que hay. Ganar conlleva este peaje a veces. A la basura el plan de partido y mucho de lo pensado para el derbi. Y debates ya eternos sobre qué debió hacer el chileno y también acerca de quién tuvo la culpa en la jugada de marras.
En todo caso el Betis que estaba en el campo era mejor que el Utrecht y empezó a calentar el duelo. Cucho tuvo una clarísima en el 25 y a partir de ahí los verdiblancos embotellaron al rival para aplauso y ánimo de la grada, que quería un triunfo para ahogar las penas de las lesiones. Pero no hablamos de un Betis con continuidad, le cuesta generar con fluidez en campo rival. Se abre y enloquece su presión, con un esfuerzo comprometedor. Un buen balón de Abde a Ortiz acaba con el disparo del canterano que da en un rival, justo después lo intenta Deossa desde lejos. Confía mucho el colombiano en la potencia de su zurda. Y vuelve a encerrar el Betis a su rival. Un contragolpe de Abde no lo resuelve bien el extremo intentando un caño cuando tenía a Fornals llegando solo. Queda ya poco para el descanso y el marcador no se mueve hasta que los arrestos de Antony le hacen luchar por un balón, llevárselo con una carga, centrar y que Cucho anote el 1-0 lanzándose para rematar de cabeza, estrenando su nuevo color de pelo, en plancha cruzado. Un señor golazo.
Altimira comete una falta en la frontal que El Karouani lanza pero Deossa despeja lo justo para que vaya a córner y recibe la intensa felicitación de Valles por salvar la ocasión. El árbitro, discutido por la grada, frena una acción peligrosa de los verdiblancos por un choque del meta visitante con uno de sus defensas, precisamente El Karouani, que en el intermedio tuvo que ser sustituido. Y ahí acaba una primera parte con ventaja pero absolutamente pírrica porque el daño es mayor que lo obtenido.
Con 1-0 ya todo el mundo quería que acabara el partido, que no pasara nada más. Ya estaba bien. Pero Abde sí tenía ganas. Un eslalon suyo acaba con un latigazo desde la frontal para el 2-0 y enorme celebración de nuevo con Antony, su socio en la velocidad. Pero el partido no estaba controlado del todo porque en una jugada sin peligro Miguel vio adelantado a Valles y marcó desde casi el centro del campo el 2-1. Tenía que hacer otro esfuerzo el grupo verdiblanco. No hay nada fácil en su camino. Y Murkin anotó el 2-2 que era un jarro de agua helada pero en plena celebración visitante fue anulado por el VAR por fuera de juego previo. Buena decisión, buen capote. Y los ultras béticos siguieron cantando en todo momento.
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Real Betis
Valles; Ortiz, Llorente, Natan, Ricardo; Amrabat (Fornals, m. 14), Altimira; Antony, Isco (Deossa, m. 9), Abde (Pablo García, m. 82); y Cucho Hernández (Chimy Ávila, m. 82). -
FC Utrecht
Brouwer; Horemans, Van der Hoorn, Viergever, El Karouani (Murkin, m. 46); Engwanda, Bozdogan (Zechiel, m. 57), De Wit; Miguel, Cathline y Haller (Min, m. 68). -
Árbitro
Nenad Minakovic (Serbia). Amonestó a Engwanda. -
Goles
1-0, m. 42: Cucho Hernández. 2-0, m. 50: Abde. 2-1, m. 54: Miguel.
Una estupenda jugada de Fornals con Ortiz, que llega con facilidad a la línea de fondo, no encontró rematador. La gente aplaudió al árbitro por la primera amarilla a un jugador del Utrecht porque el serbio era otro de estos colegiados del fútbol moderno del dejen jugar que benefician al que no quiere hacerlo. El Betis le pone energía al partido y se ve en el compromiso defensivo de Abde, Deossa o Fornals o en una carrera hacia arriba de Natan que acaba con un disparo de Antony que desvía el meta. El choque se enloquece porque está el 3-1 más cerca pero hay de tomar las riendas el grupo heliopolitano y no permitir transiciones. El partido está aún por cerrarse. Pellegrini agota la rotación sacando a Abde y Cucho, que lo dieron todo, y metiendo la energía de Pablo y Chimy. Natan salvó echándose al suelo en un balón suelto. El brasileño ya no podía más del esfuerzo. El árbitro serbio añadía cuatro minutos. Pablo tuvo una oportunidad clarísima ante el meta tras pase soberbio de Fornals pero el balón acabó en córner. Luego De Wit casi marca el empate en un desvío, pero respiró toda la Cartuja. Ahí el partido iba a terminar en carreras para combatir el frío cartujano que después de ganar estaba preñado de preocupación por Isco y Amrabat. Porque en el Betis las cosas nunca son fáciles.