Cambio de tercio. El Gobierno ha pasado de poner en cuarentena a José Luis Ábalos a entrar en guerra abierta con el que fuera ministro de Transportes. La escalada dialéctica del exdirigente socialista, que ha pasado de confirmar reuniones desmentidas oficialmente a un ataque … directo a la mujer del presidente, ha tenido un efecto inmediato en la estrategia gubernamental. Respuesta directa y advertencia: «No aceptamos chantajes de nadie». En esta línea ya se manifestaban fuentes socialistas a ABC esta semana, pero se limitaban a hacerlo en privado; ahora, esta contundencia se exhibe también públicamente.

Y esto, porque en el partido hay cierto debate sobre cómo se debía reaccionar ante las andanadas de Ábalos que, en un primer momento generaron cierto desconcierto y que después se circunscribieron en su estrategia de defensa, para tratar de mejorar su situación procesal. Desde el entorno del exministro ya trasladaron, tal como publicó este diario, el potencial desestabilizador de quien fuera mano derecha de Pedro Sánchez: «José Luis no caerá solo». Por ello, hay quienes creen que «no es inteligente» ir contra él y dejarlo estar.

Sin embargo, la catarata de entrevistas que el exdirigente socialista dejó en la recámara por si entraba en prisión y que se han publicado ya con él en Soto del Real han obligado a recalcular la hoja de ruta y optar por ir al choque, entrar en guerra abierta para desmentir sus «falsedades» y «difamaciones». «Esto no puede quedar así, tenemos que defendernos», dicen en privado fuentes socialistas. «Que enseñe las pruebas, no puede tener nada», tercian desde el Gobierno.

La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, fue la primera en dejar claro que ni el Gobierno ni el partido «jámas se van a dejar chantajear por nadie», ni por «mentiras o bulos» que el exdirigente socialista pueda difundir dentro de una «actitud de defensa» para eludir la cárcel en la que este pasado jueves ingresó de forma provisional. «Y eso lo sabe el señor Ábalos», sentenció la también ministra de Hacienda.

En este sentido, recordó que, a quien fuera ‘número tres’ de la dirección federal, se le «pidió responsabilidad política» y que «entregara el acta de diputado», además de que se le «expulsó» de la formación. En este sentido remarcó que el PSOE ofreció «explicaciones» y actuó con «absoluta transparencia respecto a lo ocurrido». «Es muy triste, muy doloroso que alguien de nuestras filas protagonice comportamientos de este tipo», lamentó.

El último desmentido

También desde el partido salieron en tromba contra Ábalos en una estrategia coordinada con el Gobierno, con unidad en el mensaje. Fuentes socialistas reclaman que el exministro «renuncie a su acta» de diputado y avanzan que «no van a dedicar ni un minuto más a desmentir sus falsedades». «Su comportamiento ha hecho daño a esta organización y sus acusaciones sin fundamento responden, únicamente, a una actitud defensiva que busca aliviar su responsabilidad ante la Justicia«, aseguran.

Desde Ferraz inciden en que no aceptan chantajes y lamentan «la estrategia de defensa basada en mentiras y difamaciones contra el PSOE» que han emprendido tanto Koldo García, que deslizó irregularidades en las primarias de 2017, y José Luis Ábalos. «Es tiempo de que la Justicia esclarezca los hechos y que cada cual asuma sus responsabilidades. El que tenga que responder ante los tribunales, que lo haga«, sentencian, para recordar que el PSOE seguirá actuando «con transparencia y contundencia» contra cualquier comportamiento irregular.