MADRID 28 Nov. (EUROPA PRESS) –

El 2026 llega con buenas noticias para millones de pensionistas porque las pensiones públicas contributivas y de clases pasivas subirán un 2,7% a partir del 1 de enero del nuevo año.

Este incremento beneficiará a cerca de 9,3 millones de personas que reciben 10,2 millones de pensiones contributivas (hay casi un millón que tiene dos prestaciones), además de las 725.631 pensiones correspondientes al Régimen de Clases Pasivas del Estado, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El dato de inflación de noviembre conocido hoy determina la revalorización de las pensiones para 2026. El indicador preliminar sitúa la inflación interanual en un 3%, aunque la confirmación definitiva del IPC se conocerá el 12 de diciembre, según el calendario del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Para el cálculo de la subida de las pensiones, se aplica la fórmula de revalorización recogida en la ley de reforma de las pensiones, en la que se tiene en cuenta el IPC interanual promedio de doce meses (de diciembre del año anterior a noviembre del ejercicio en vigor).

ASÍ QUEDAN LAS CUANTÍAS EN 2026

La pensión media de jubilación, situada en 1.511,50 euros al mes, recibirá un aumento de aproximadamente 40,85 euros mensuales en 14 pagas –572 euros al año–.

Por su parte, para la pensión media del sistema, que comprende la cuantía de las distintas clases de pensión –jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y favor de familiares– y se sitúa en 1.316,7 euros en noviembre, la revalorización supondrá 498 euros anuales, según los cálculos del Ministerio de Inclusión.

Asimismo, la pensión máxima se situará en 2026 en 3.359,6 euros mensuales en 14 pagas, frente a los 3.267,6 euros de este año, tras la revalorización del 2,7%, lo que supone 92 euros mensuales más.

QUEDAN PENDIENTES LAS PENSIONES MÍNIMAS Y NO CONTRIBUTIVAS

En cuanto a la pensión mínima contributiva en 2025, la cuantía se sitúa en 874,35 euros al mes en 14 pagas en el caso de pensionistas sin cónyuge y en 1.127 euros mensuales con cónyuge a cargo. Para estos últimos titulares, se espera que la pensión cuente con un incremento adicional por encima del 2,7% del resto de pensiones, con el fin de reducir en un 20% la brecha existente.

El objetivo es que en 2027 esta pensión mínima alcance al menos 16.500 euros anuales, equivalente a 1.178,50 euros al mes en 14 pagas.

Así, las pensiones mínimas y no contributivas están sujetas a un objetivo especial de la reforma de pensiones: igualarse gradualmente al umbral mínimo de pobreza. De este modo, la reforma que aprobó el Gobierno con Escrivá contempla mejoras en este tipo de pensiones con subidas por encima del IPC.

Este año, la subida que experimentaron fue del 6% en el caso de las mínimas y del 9% en el caso de las no contributivas y del Ingreso Mínimo Vital (IMV), por encima en ambos casos del alza del 2,8% que registraron las pensiones contributivas.

Así, una vez revalorizadas de acuerdo con el IPC, las pensiones no contributivas y las mínimas se incrementarán adicionalmente para reducir en un 20% la brecha existente hasta alcanzar el 0,75 del umbral de riesgo de pobreza calculado a partir de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) para un hogar unipersonal.