La conmemoración de la muralla de Lugo como Patrimonio de la Humanidad no paró de mirar al cielo, pero no de la forma en la que estaba previsto en un inicio. El espectáculo de drones, que se adelantó ante las malas previsiones meteorológicas para el sábado, no se pudo realizar tampoco este viernes debido a la lluvia. Una desilusión para muchos vecinos que esperaban ansiosos por un espectáculo nunca antes visto en la ciudad. Los romanos y los castrexos salvaron la jornada con su marcha y ofrenda floral por la muralla.

La noche comenzó con el pie torcido cuando la lluvia hizo su aparición. Centenares de vecinos se agolpaban en el Parque de para ver el espectáculo de drones diseñado por la empresa Luxsit. Pero las inclemencias del tiempo no permitieron que los aparatos pudiesen sobrevolar el cielo.

La situación provocó gran desilusión en los asistentes. Muchos grupos de amigos señalaban las ganas que tenían sus hijos de poder ver las luces. Además, muchos destacaban que acudían porque «es algo que nunca hemos podido ver en Lugo«. Algunos señalaban que parecía que la ‘Ley de Murphy’ no perdonaba, pues los eventos se habían adelantado para evitar la lluvia.

Las asociaciones de recreación histórica protagonizaron un desfile y un acto de ofrenda a la muralla, pero en el Parque el público reunido no pudo ver los drones. VICTORIA RODRÍGUEZ
Los lucenses que acudieron al Parque con sus paraguas no pudieron ver los drones. VICTORIA RODRÍGUEZ

La ofrenda y el desfile de romanos y castrexos

Se salvó, en cambio, la marcha de los grupos de recreación histórica del Arde Lucus. Tanto castrexos como romanos salieron de la Praza de Santa María, aunque por caminos separados, en una marcha por todo el casco histórico de la ciudad.

El desfile de romanos y castrexos partió de la Praza de Santa María. VICTORIA RODRÍGUEZ
El desfile de romanos y castrexos partió de la Praza de Santa María. VICTORIA RODRÍGUEZ

Todas las agrupaciones llegaron a la Mosqueira para realizar la ofrenda a la muralla, o como dijeron en su grito final, «o muro que nos une«. Los estandartes lucieron en frente del Patrimonio de la Humanidad, donde se situaba un músico que hacía sonar el karnyx, instrumento ancestral.

El acto contó con una voz en off que destacaba el valor histórico del monumento y como ambos pueblos residieron desde la concordia dentro de ella. Los romanos encendieron un fuego que simbolizaba «a unión eterna» que daba la muralla.

Ofrenda a la muralla de Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ
Momento de la ofrenda realizada a la muralla de Lugo. VICTORIA RODRÍGUEZ

Además, este año hubo una novedad en la ofrenda. En esta ocasión, fueron los niños de todas las asociaciones de recreación histórica los que colocaron una corona de laurel junto al fuego. Fue todo un gesto para señalar que ellos son el futuro, los que tendrán que asegurar la conservación de la única muralla romana que se conserva entera en el mundo. Las marchas estaban acompañadas de los instrumentos de viento que eran propios de la época.

La conmemoración de la muralla fue más significativa por el aniversario especial. Miguel Alvelo, que preside la Cohors III Lucensis, señaló que la muralla «é unha pasada» y que merece que se homenajee «o máximo posible».