Los primeros casos de jabalíes fallecidos por la peste porcina africana (PPA) ocurrieron 25 y 26 de noviembre cerca del campus de la UAB en Cerdanyola del Vallès. Los casos fueron confirmados tanto por el laboratorio del CReSa como por el Laboratorio Nacional de Referencia de Algete. Este fin de semana, cuatro nuevos jabalíes muertos por PPA en la misma zona han elevado el total a seis animales muertos.
Emilio García Muro, director general de Sanitat de la Producció Agroalimentària, explicó la principal hipótesis: Los jabalíes de Collserola se acercan a la basura y comen restos y entre ellos podría encontrarse carne de cerdo procedente de países europeos con PPA con el virus activo. Esta teoría se conoce como ‘vía del sandwich’.
La Generalitat ha activado su Plan de Contingencia de forma automática. Todas las exportaciones de porcino del Estado fuera de la Unión Europea quedan suspendidas desde el momento de la confirmación.
El mercado chino y japonés están cerrados por completo. El mercado porcino representa el 19,3% de las exportaciones alimentarias catalanas, y en 2024 España exportó más de 545.000 toneladas de carne de cerdo a China por valor de 1.100 millones.
Collserola cerrado y 76 municipios afectados
El Departamento de Agricultura ha establecido un perímetro de seis kilómetros alrededor de los puntos donde aparecieron los cadáveres, con acceso prohibido salvo para residentes.
Quedan suspendidas todas las actividades de ocio, deportivas, caza y trabajos forestales. Un segundo perímetro de veinte kilómetros prohíbe actividades al aire libre organizadas como excursiones o rutas en bicicleta.
Las medidas afectan a 76 municipios, incluidos Sabadell, Sant Cugat, Rubí, Terrassa, Santa Coloma de Gramenet, Montcada, Mollet y parte de Barcelona ciudad. Todo el Parque Natural de Collserola queda cerrado. Este fin de semana se ha desplegado un dispositivo con Agentes Rurales, Mossos d’Esquadra y Policía local para vigilar el cumplimiento.
En el radio de 20 kilómetros hay 39 explotaciones porcinas que deberán permanecer confinadas al menos 12 meses bajo controles estrictos de la «Policía sanitaria». Los técnicos del Govern han comenzado las visitas y de momento no se ha detectado ningún síntoma de la enfermedad en cerdos domésticos. En este radio no existe ningún matadero, lo que complica la logística pero limita el riesgo de propagación.
Una enfermedad sin vacuna, pero no afecta a humanos
La peste porcina africana no afecta a los humanos. No se transmite a las personas ni por contagio ni por consumo de carne de cerdo. Francesc Accensi, investigador del IRTA especializado en PPA, insistió en que el consumo de carne de cerdo es «absolutamente seguro». En Catalunya no se ha detectado ningún foco en animales domésticos.
Para los animales, sin embargo, la situación es grave. La enfermedad es altamente contagiosa y afecta a cerdos domésticos, jabalíes europeos y facóqueros africanos. Algunas formas del virus provocan fiebre elevada, anorexia y hemorragias en la piel y órganos internos. La muerte puede llegar entre dos y diez días después, con una mortalidad que puede alcanzar el 100%.
La enfermedad entró en el este de la Unión Europea a finales de 2014 desde Rusia, extendiéndose por Ucrania y Bielorrusia. Actualmente, está presente en explotaciones porcinas de 13 países europeos: Italia, Alemania, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania, Eslovaquia, República Checa, Hungría, Grecia, Rumanía, Bulgaria y Croacia. Bélgica, Suecia y República Checa consiguieron erradicarla tras incursiones puntuales mediante controles y vigilancia intensiva de jabalíes.
No existe vacuna, pero la enfermedad se puede contener si se actúa rápido. El conseller Òscar Ordeig ha pedido colaboración ciudadana: cualquiera que vea un animal muerto en la zona debe llamar al 112. Los técnicos de la Generalitat han iniciado la búsqueda de animales muertos y la instalación de trampas de captura, con el objetivo de blindar el perímetro y evitar que los jabalíes salgan de la zona de vigilancia.
El presidente de Asaja en Lleida, Pere Roqué, señaló que las condiciones de seguridad son mejores que en 1994, cuando hubo un brote importante. Para él, estos casos demuestran que la fauna cinegética como los jabalíes provoca un «bajón de la producción agroalimentaria». El Gobierno español ya ha comunicado el foco a la UE y a la Organización Mundial de Sanidad Animal. Al tratarse de una enfermedad de categoría A, se pide al sector que extreme todas las medidas de bioseguridad.