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Para todos los que no terminen de ubicarla por su nombre, a partir de hoy van a conocer a Anna Blinkova por su historia. Que viene de Rusia, tiene 27 años y lleva tiempo en el top100 son datos fáciles de alcanzar. Si os digo que domina siete idiomas, quizá ya os sorprendo más.

La anécdota es tremenda y hubiera sido imposible de conocer sin el buen trabajo de Ben Rothenberg en su portal Bounces, donde suele exponer artículos diferenciales en los que indaga en las historias de aquellos jugadores que no suelen recibir tantos focos por parte de los medios de comunicación. Desde luego, Anna Blinkova encaja perfectamente en este traje, una tenista que no guarda mucha prensa pese a llevar ya una década de profesional. Hoy, además de conocerla por sus dos títulos WTA o su llegada al top35, añadimos también la peculiaridad de estar ante una auténtica maestra de los idiomas.

“Mi lengua materna es el ruso, pero también hablo inglés, francés y eslovaco con fluidez. Tengo un nivel intermedio de español e italiano, lo que significa que puedo hablar sobre algunos temas simples, puedo mantenerme en ese tipo de conversaciones. Actualmente estoy aprendiendo chino, ahora mismo ya hablo lo básico”, explica la actual Nº62 del ranking WTA, precisamente, después de cerrar el año a lo grande en la gira asiática.

“Para ser honesta, este interés me llegó durante la época del Covid. En ese momento me di cuenta de lo estúpida que había sido por no aprovechar esta oportunidad de estar viajando continuamente por todo el mundo. Ahora mi perspectiva ha cambiado por completo, trato siempre de visitar nuevos lugares, tomar algunas fotos e interactuar con gente nueva”, celebra Blinkova mientras revela el hobby que le ayuda a mantenerse viva a lo largo de la gira.

“Sin duda, esta es mi mayor pasión después del tenis, me encanta. Me encanta conocer gente nueva, me encanta viajar, me encanta visitar nuevos lugares y hacer fotografías. Incluso tengo una segunda cuenta en Instagram donde publico las fotos que tomo de los lugares que visito. Los idiomas son mi gran pasión, creo que te dan muchas oportunidades, abren muchas puertas y hace que disfrutes mucho más de la vida”, amplía la campeona de Cluj-Napoca 2022 y Jiujiang 2025.

Y muchos se preguntarán, de tantos idiomas que puede hablar, ¿cuál es el que más practica? “Pienso mucho en francés porque la mayoría de mi equipo es francés, así que hablamos este idioma a diario, es la lengua que ahora mismo más espacio ocupa dentro de mi mente”, replica la mujer que llegó a ser #34 del mundo en 2023. “Ahora estoy estudiando chino, tal vez pronto pueda dar una entrevista en este idioma, estoy deseando que llegue ese momento. Elegí el chino porque es un lugar al que vamos cada año, llevo yendo a China desde 2008 y me pareció encantador. Es un idioma muy diferente, con esos caracteres especiales, es completamente diferente. Además, en China nadie habla inglés, excepto las personas que trabajan en los torneos”, resuelve Anna.

¿Quién es el tenista que habla más idiomas?

Los que sigan mucho el tenis, recordarán a Blinkova en su punto más alto allá por el Open de Australia 2024, cuando disputó el tiebreak más largo de la historia del tenis femenino en segunda ronda contra Elena Rybakina. Fueron 31 minutos de desempate que, afortunadamente, terminaron con una alegría para la rusa. Ahora que ya conocéis sus números, es bonito que también conozcáis sus ‘letras’. La mujer que compite actualmente con Novak Djokovic por ver qué tenista es capaz de defenderse en más idiomas a lo largo del circuito.

Anna Blinkova durante la gira asiática. Fuente: Getty

 

“Siento que la gente, cuando hablas con ellos en su idioma natal, se abren más, se vuelven personas más cálidas. Gracias a esto creo que evolucioné mucho en mis relaciones, todo debido a mis habilidades lingüísticas. Me ayudó a conocer mucha gente nueva, a muchos jugadores diferentes de múltiples países. Me ha servido para conectar con muchas personas y, por lo tanto, a encontrar muchas ventajas para mi vida diaria. Ahora, cuando pierdo un partido, sé que puedo hacer muchas otras cosas fuera de la cancha, puedo vivir grandes momentos y tener grandes recuerdos. Me encanta generar esos recuerdos”, concluye la jugadora de Moscú.