En su visita al Hotel de las Estrellas, el espacio que cada semana abre sus puertas gracias al patrocinio de Futurotel, David Meca volvió a demostrar por qué es uno de los deportistas más singulares que ha dado España.
Con su mezcla habitual de humildad, humor y energía, recordó una infancia marcada por el asma, las botas ortopédicas y los hierros en las piernas. “Nunca pensé que la natación me salvaría”, confesó. Empezó a nadar casi obligado, llorando muchas mañanas, pero el agua terminó siendo su refugio, el lugar donde empezó a sentir libertad aunque reconoce que «nunca estuve enamorado del agua«
Su familia, fundamental en su carrera
David Meca en la cárcel de Alcatraz
Habló con emoción de la figura determinante de su familia, especialmente de su padre, antiguo novillero, que caminaba a su lado en la piscina para que no abandonara. “Los billetes están en los pitones”, le repetía como una filosofía de vida. Su madre también fue clave: se mudó diez años con él a Estados Unidos para cuidarlo durante sus estudios y competiciones. El mensaje sorpresa que enviaron durante el programa le emocionó profundamente: “Todo lo que soy es gracias a ellos”, afirmó. También mostró devoción por su hermano que siempre ha estado pendiente de él.
Su vida en Hollywood: De Drew Barrymore a… Pamela Anderson
Meca también repasó anécdotas inolvidables de su época como estudiante de arte dramático en Hollywood. Allí coincidió con estrellas como Drew Barrymore y vivió momentos que marcaron su vida. Fue precisamente en aquellos años cuando recibió una propuesta surrealista: “En 1998 me ofrecieron ser vigilante de la playa en la serie de Pamela Anderson… y dije que no”. Eligió seguir compitiendo, luchar por medallas y centrarse en su carrera. Hoy lo recuerda con humor y un punto de nostalgia: «Igual fui tonto, pero elegí la medalla de oro»
La anécdota de su padre con Shakira, algo que nunca olvidará
Shakira, durante un concierto de su gira ‘Las Mujeres Ya No Lloran World Tour’.EFE
Entre los recuerdos más curiosos, narró con carcajadas la historia de su padre y Shakira, que alquiló una de sus casas. Un día, por error, su padre entró cuando la artista aún estaba dentro. “Salió como Dios la trajo al mundo”, relató. “Mi padre siempre dice que ese día casi le da un ataque… pero que ya podía morirse feliz”. Una anécdota tan increíble como divertida que retrata la cercanía familiar del campeón.
Una vida marcada por los retos
David Meca, en Alcatraz
El nadador profundizó también en los momentos más duros de sus retos extremos: frío, medusas, vómitos, oscuridad total y la sensación de nadar sin ver el final. “Los tiburones no son el peligro; lo peligroso es meter la mano en una hélice o chocarte con un tronco en mitad de la noche”, explicó. Y aun así, jamás se planteó rendirse. “Si tienes un sueño, ve a por él. Caerse es obligatorio, levantarse también”, dijo con rotundidad.
Tampoco esquivó una dura etapa en la que fue suspendido por dopaje y que le llevó a recorrer los mejores laboratorios del mundo para demostrar su inocencia y que visibilizó al cruzar a nado el trayecto desde la prisión de Alcatraz a San Francisco con grilletes en sus muñecas para reivindicar su inocencia, algo que lograría un año después. Esto sin duda, le hizo crecer y demostrar que nunca hay que rendirse.
Además recibió durante el programa el mensaje de la nadadora Erika Villaécija para agradecerle su ayuda durante su carrera y recibió la llamada desde Argentina de la nadadora Esther Núñez con la que había compartido grandes competiciones.
Rayden, Jesulín de Ubrique y Mariano Mariano, fieles admiradores suyos
David Meca se fugará de la cárcel de Alcatraz
Durante la noche recibió mensajes de excompañeros, deportistas y amigos que destacaron su disciplina, su generosidad y su eterna sonrisa incluso en los entrenamientos más duros. También hubo tiempo para recordar sus pasos por la televisión en programas como Mira quién baila, donde Mariano Mariano le dejó la frase que aún repiten muchos: “No dejes de nadar” y Jesuín de Ubrique que coincidió con él en el programa Furor, le envió un mensaje cariñosísimo donde le mostraba una admiración máxima. También recibió la llamada del cantante Rayden que recordó el papel que jugó David Meca para que el artista se presentara al Benidorm Fest con su temazo: «Calle de la llorería».
Ahora toca disfrutar: arquitectura, sostenibilidad, charlas motivacionales y nuevos proyectos. “Quiero viajar, divertirme y vivir”, confesó. No cree que le quede ningún reto deportivo pendiente, salvo quizá aquel que nunca aceptó: “Hubiera sido divertido aparecer en Los vigilantes de la playa”.
Hoy, ya retirado de la competición profesional, Meca asegura que está en una etapa de disfrute.
Con 28 títulos de campeón del mundo FINA y más de 100 podios internacionales, David Meca sigue definiéndose como lo que siempre ha sido: un luchador. Y así quiere que lo recuerden. “He trabajado, he sufrido y he disfrutado. Miro atrás y pienso que ha merecido la pena”.
Y, como recordó varias veces durante la charla, este encuentro pudo celebrarse una vez más gracias a Futurotel, patrocinador del programa y cómplice de tantas noches mágicas.