«La Espiga de Oro ocupa un lugar muy especial en mi casa… y mira que yo he sido una actriz muy premiada», decía hace … justo veinte años, en 2005, la actriz Concha Velasco, en una entrevista para el libro publicado por la Seminci con motivo de su edición número 50. Había recibido el reconocimiento en 1986, justo el año en el que la Semana Internacional de Cine de Valladolid, su ciudad, le dedicaba un ciclo retrospectivo y un año después de que recibiera el premio a la mejor actriz por ‘La hora bruja’. En 2013, llegaría una Espiga de Honor.
Pero ese primer galardón, el que guardaba con mimo en su casa, el que ocupaba un lugar tan especial en su corazón, es el que ahora puede verse –y de forma permanente– en su casa vallisoletana, en el Teatro Calderón. El foyer de palcos bajos, el vestíbulo de la segunda planta del gran coliseo vallisoletano, acoge desde este sábado –29 de noviembre, fecha de su nacimiento– una selección con alguno de los premios más importantes recibidos por Concha Velasco a lo largo de su trayectoria artística.
La familia de la actriz ha querido entregar a la ciudad este legado, para que pueda ser admirado por todos los espectadores que acudan a las funciones de un Teatro Calderón que ‘Chitu’, como le llamaban en familia, siempre consideró como su hogar en Valladolid.
«Este ha sido un teatro muy importante en su carrera», explica Manuel Velasco, hijo de la actriz. Aquí estrenó varios de sus espectáculos teatrales, como ‘Hello, Dolly’. Aquí anunció (el 4 de septiembre de 2021) que dejaría las tablas. Aquí recibió la Medalla de Oro de la Ciudad. Aquí tiene, desde 2001, una placa que la reconoce como uno de los pilares del Calderón. Y aquí, desde este sábado, se exhibe una parte de los muchos premios que la actriz recibió a lo largo de su vida. E incluso, algunos, a título póstumo, como el de Huellas de Santa Teresa, recibido en este 2025 en reconocimiento a su soberbia interpretación de Teresa de Jesús.
Dos vitrinas, justo antes del pasillo que da acceso a los palcos, muestra alguno de estos galardones. Como la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes (1987), el premio Sant Jordi (2009), la Gran Cruz de Alfonso X ElSabio (concedida por el rey Felipe VIen 2016) o el Max de Honor (2019), que recibió, precisamente, en este Teatro Calderón.
Muchos son premios que guardan relación con Valladolid, como explicó el alcalde, Jesús Julio Carnero. Por ejemplo, el pregonero que El Norte de Castilla le concedió en 2005. Pero también está la medalla de honor de los Amigos de Teatros Históricos o, el más antiguo, el Premio Naranja del cine español otorgado en 1966 por ‘Dicen’ y Radio Nacional.
«Lo que no se da, se pierde»
«Mi madre y yo íbamos juntos al cine. Y recuerdo perfectamente el día en el que fuimos a ver ‘La ciudad de la alegría’, una película de Patrick Swayze. Nada más empezar, había un cartel que decía:’Todo lo que no se da, se pierde’. Ella se quedó con esa frase», cuenta su hijo. Y esa idea es la que ha traído tantos premios a Valladolid. «Cuando falleció –este martes 2 de diciembre se cumplirán dos años–, decidimos que nos íbamos a quedar con dos o tres cosas y que el resto las íbamos a llevar a los sitios más apropiados», asegura Manuel, quien desvela los dos únicos objetos que ha querido a toda costa conservar: una manta «que todavía huele a ella» y una réplica del premio Goya que recibió en 2013.
Otros de esos premios, el legado honorífico de Concha Velasco, pueden verse ahora en esta teatro que la actriz vallisoletana siempre consideró tan suyo.En el acto estuvieron además presentes sus primas Esperanza y Chus Varona, quienes subrayaron que «con homenajes tan bonitos como este, Concha sigue estando viva».