Joaquín Torres (55 años) está de luto. El pasado lunes fallecía su padre, a los 89 años, y el jueves siguiente lo hacía su cuñado, apenas doce días después de ingresar en urgencias por un dolor de estómago que resultó ser un cáncer de páncreas de evolución muy rápida. El arquitecto, que ya venía de un periodo de cambios significativos, suma ahora dos despedidas que se producen con muy pocos días de diferencia. La muerte del patriarca, Juan Torres Piñón, se añade a la de su madre en 2024, configurando un tramo vital en el que la familia ya ha tenido que reorganizarse en varias ocasiones.

En este contexto, las declaraciones que ha ofrecido a Pilar Vidal para el diario ‘ABC’ permiten trazar un mapa más claro de las circunstancias que atraviesa. “No hay ruina ni nada que se le parezca. Lo que hay es una familia absolutamente rota”, afirma al inicio de la entrevista. Su descripción de las últimas semanas incorpora tanto los duelos recientes como asuntos pendientes que se arrastran desde hace años. Aun así, mantiene un enfoque centrado en relatar hechos y cerrar procesos que permanecen abiertos a nivel legal y familiar, e incluso reconoce los claroscuros de su propia historia: “He tenido siempre una vida muy fácil, pero me han venido muchas cosas juntas”.

La figura del padre y una despedida que reabre asuntos familiares

Torres detalla al citado medio cómo afrontó el final de su padre, al que acompañó durante los últimos años de enfermedad crónica. “Yo le prometí a mi madre que cuidaría de él hasta el final y así he hecho”, explica. En sus palabras, recuerda el perfil profesional y personal de un ingeniero con una trayectoria relevante en el ámbito empresarial, así como hace referencia a la convivencia: “Era muy complicado, muy difícil”. El arquitecto diseñó la vivienda de Las Encinas en la que el patriarca pasó sus últimos años y en la que los hermanos se turnaban para acompañarlo.

Joaquín Torres

Joaquín Torres ha perdido a su padre y a su cuñado en cuestión de días.

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En el tramo final, según relata, se produjo un momento que le llamó especialmente la atención: “En los últimos días, apenas reconocía a la familia, pero, sin embargo, sí habló de Florentino [Pérez]”. Torres interpreta esta reacción como un reflejo del vínculo laboral y personal que unió a su padre con el presidente del Real Madrid: “Me atrevo a decir que fue la persona más importante de su vida, con toda certeza”. El entorno prepara ahora un funeral en los próximos días para que allegados y antiguos colaboradores puedan despedirse del empresario.

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Florentino Pérez y Joaquín Torres

Juan, el padre de Joaquín, cofundó junto a Florentino Pérez el grupo constructor ACS.

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A la muerte del padre se suma la de su cuñado, cuyo ingreso se produjo a raíz de un dolor abdominal. “Ingresó con un dolor de estómago y doce días después falleció. No se pudo hacer nada. Y dejó a mi hermana viuda con 56 años y cinco hijos”, señaló esta semana. Torres también mencionó el proceso médico de otra cuñada, del que añadió: “Al menos ha superado la operación y la quimio”. Son circunstancias que se desarrollan de manera simultánea y han requerido reorganización por parte de la familia.

Separación, gestión del patrimonio y un punto de inflexión personal

Además de los duelos recientes, Torres ha atravesado en paralelo su separación de Raúl Prieto. Lo expresa con estas palabras: “Me hubiese gustado que mi marido se quedase conmigo, aunque no hubiésemos podido salvar el matrimonio”. En su entrevista con Vidal añade una reflexión sobre el momento actual: “Necesito priorizarme, quiero rodearme de amor, no de odio y ahora tengo rabia, tengo que limpiarme el alma”. Declaraciones que sintetizan su posición respecto a la necesidad de reorganizar su vida personal tras meses de cambios.

Raúl prieto y Joaquín Torres

Raúl prieto y Joaquín Torres, cuando eran pareja.

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En lo referente al patrimonio familiar, recuerda que ya denunció en su día la situación administrativa de las sociedades gestionadas por su hermano Julio: “No quiero hablar ni ver a Julio, es un fraude y confío en la justicia, aunque sea lenta”. Sin embargo, en la conversación con la mencionada publicación apunta un cambio de rumbo en la forma de afrontar este conflicto: “Más allá de lo que robó mi hermano Julio, no quiero estar litigando años, ni quiero que mi hermano vaya a la cárcel ni que se vaya de España”. Su intención, explica, es buscar una vía extrajudicial que permita cerrar este capítulo. “La batalla con mi hermano Julio nos ha trastocado la vida no solo a mi madre, sino a todos”, comenta, situando el asunto en un plano de alcance familiar.

En el trasfondo de todas estas cuestiones aparece también el accidente de moto que sufrió en diciembre de 2023, con diez operaciones y una recuperación de larga duración. Él mismo ha descrito este periodo como un punto de inflexión en su vida personal y profesional. De ahí que resuma su percepción del último año con una frase: “Cuando ya no puede pasar nada más, viene algo peor. Estoy agotado, pero aun así me siento afortunado”. Con ese planteamiento encara los próximos meses, centrado en cerrar asuntos abiertos y estabilizar su entorno inmediato.