La localidad de Salas Altas estrenó el pasado sábado una nueva obra escultórica que aspira a convertirse en un hito visual y emocional para vecinos y visitantes. Se trata de Somontano, una pieza de arte abstracto creada por el artista argentino Nicolás Bigatti, residente en el municipio desde hace tres años, y que ha sido donada íntegramente al pueblo como muestra de agradecimiento por su acogida.

La inauguración se desarrolló en un acto íntimo y familiar, siguiendo el deseo del autor, y comenzó con la colocación de la placa identificativa ante la escultura. Los asistentes pudieron contemplar de cerca esta creación de gran formato, caracterizada por su fuerza plástica, su expresividad cromática y una marcada voluntad de diálogo con el paisaje que la rodea.

Con esta pieza, Salas Altas incorpora su segundo conjunto escultórico, después del monolito erigido en 2000 por F. Puyuelo en memoria de los caídos en la Batalla de Salas de 1812.

Autodidacta desde hace dos décadas, Bigatti ha completado su formación en talleres de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) y en la Escuela Superior de Bellas Artes Figueroa Alcorta, y ha participado en diversas muestras colectivas.

En Somontano plasma su interés por el hierro oxidado -material que domina con solvencia- y rinde homenaje a la tradición española de la escultura en metal, representada por maestros como Chillida, Oteiza o Gargallo.

La obra, de 525 centímetros de largo, 115 de ancho y 228 en su punto más alto, evoca las colinas suaves del piedemonte aragonés y la identidad vitivinícola de la comarca. Sus curvas sugieren movimiento y transformación, mientras que la textura y los tonos ferrosos remiten a la tierra que caracteriza el territorio.

La instalación ha sido posible gracias a varias colaboraciones: la empresa Integral Stand de Barbastro aportó el hierro; BigMetal Inox donó la placa; B2 participó en el traslado y la logística, y Jaime Gil contribuyó con las bases de apoyo. Con esta incorporación, Salas Altas amplía su patrimonio cultural, que ya incluye la ermita de La Candelera, la parroquia de Santa Ana y numerosos ejemplos de arquitectura tradicional.