El precio del gas europeo cotizado se desploma un 43,4% desde que arrancó el 2025. No tendría que ser noticia si se tratase de una vuelta a la calma después de precios desorbitados. Sin embargo, la referencia para el Viejo Continente se sitúa por debajo de los 27,7 euros por megavatio hora (MWH) que alcanzan mínimos de primeros del 2022 a las puertas de la Navidad. Es una anomalía en los últimos años, teniendo en cuenta que el gas cotizado estadounidense sube en lo que va de año un 36,6% y que las promesas de paz en Ucrania aún no se han materializado.
Se acerca el frío de la Navidad y el invierno. Es una época en la que hay pocas horas de luz y muchas de bajas temperaturas de Portugal a Finlandia. Esto eleva el tiempo de consumo de energía tanto en forma de electricidad como de calefacción. Es decir, mayor gasto de combustibles como el gas natural para calentar hogares y mantener activa la industria. Esta situación no pasa inadvertida para el consumidor y tampoco para los inversores.
Es conocido que la dependencia energética europea pasa factura al bolsillo de sus ciudadanos cuando llega el frío, especialmente desde que estalló la guerra de Ucrania y la Unión Europea decidió aplicar sanciones económicas a Rusia. La respuesta de Moscú fue cerrar el grifo del gas. Esto elevó los precios y llevó a la eurozona a buscar la autosuficiencia y a comprar combustible a otros mercados, como el estadounidense a un precio mayor, para evitar quemar todas las reservas.
El TTF (Title Transfer Facility, mercado holandés de gas natural más utilizado para materias primas europeas) llegó a alcanzar los 114 euros por MWh tras la invasión rusa. Registró una subida del 280% hasta los actuales máximos históricos en apenas seis meses. Desde entonces cae más de un 75% hasta estos 27,7 euros por contrato que no se veían desde que se inició la invasión rusa.
Es habitual que el precio del gas en Europa suba a medida que se acerca el invierno. Sin embargo, no ha sido así, hasta la fecha, en lo que va de año. El precio del gas europeo retrocede con brusquedad desde el pasado invierno. Entre tanto, el gas cotizado estadounidense (Henry Hub) sí que responde a un aumento de la demanda con la llegada del frío.
Otro factor que debería elevar el precio del TTF es el nivel de las reservas de este combustible en la eurozona. Con datos a cierre de noviembre, la Unión Europea tiene almacenados el equivalente a 860,5 TWh (tera vatios por hora) que supone tener las reservas al 75,3% de su capacidad, según la plataforma de operadores de gas europeos, GIE. Este dato está 11 puntos porcentuales por debajo de la media de los últimos cinco años, en el 86,4%, para lo habitual a 30 de noviembre lo que acerca la situación a una zona crítica. Según la ley de la oferta y la demanda, esto debería empujar al alza a los precios. Más aún, si se tiene en cuenta que Alemania, motor de Europa, debería tener las reservas de gas al 88,6% según su media de cinco años y está al 67%. Ninguna de las nueve principales economías de la UE tiene superávit respecto a la media, según GIE.
«No podemos culpar al mercado por acomodarse, ya que 3 de los últimos 4 inviernos desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania han sido más suaves de lo normal. Sin embargo, las reservas de gas europeas entraron el invierno pasado a solo un 3% de sus niveles récord, y el TTF logró repuntar hasta casi 60 euros MWh gracias al frío en el primer trimestre de 2025. Europa está aún menos preparada para el frío este invierno, con inventarios de gas un 13% por debajo de los niveles del año pasado y el posicionamiento especulativo menos optimista desde principios de 2024″, apuntaron desde Bank of America (BofA).
¿Qué provoca la caída del precio del gas?
Hay dos factores determinantes que empujan los precios del TTF europeo a la baja. Las negociaciones a tres bandas entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania para alcanzar una tregua en la guerra entre Moscú y Kiev llevaron al mercado a liquidar contratos de futuros de gas. La presión vendedora se acumula por octava sesión consecutiva de precios en descenso, también gracias a las apuestas bajistas por parte de los especuladores, según recoge Bloomberg. «El último mes del año implica que también podríamos ver cómo el posicionamiento de la cartera y la toma de beneficios alimentan el actual sentimiento bajista y dejan al mercado sin soporte para la compra», comentó el responsable de la consultora energética Inspired, Nick Campbell.
Por otra parte, las temperaturas están siendo más elevadas de lo habitual en estas fechas en gran parte del norte de Europa. Y se espera que sea así hasta mediados de diciembre, lo que podría limitar la demanda durante dos semanas más. «La sólida entrada de gas natural, la suave demanda invernal y la creciente perspectiva de acuerdo de paz contrarrestas las preocupaciones sobre el almacenamiento. Los precios de la electricidad han bajado un 20% interanual, gracias a la reducción de los costes del carbono, que impulsa la rentabilidad relativa de generación a gas de RWE, Engie y demás competidores», comenta el analista Patricio Álvarez.
No obstante, estos precios pueden darse la vuelta drásticamente. Mientras el gas europeo registra su racha bajista más larga en cuatro años, el Henry Hub cotiza en zona de máximos de 3 años tras subir más de un 80% desde los mínimos de agosto. «Los precios no pueden caer indefinidamente», apuntó el equipo de analistas de EnergyScan, de Engie. Según BofA, si finalmente hay un invierno frío, podrían verse precios del TTF alrededor de los 60 euros por MWh. Esto son precio que doblan los niveles actuales. «En tal caso, esperamos que los diferenciales de invierno se comporten bien, ya que el exceso de oferta de gas natural licuado previsto debería afectar negativamente a la curva del TTF», apuntaron desde el banco de inversión.
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