Continúa el drama en el clan Beckham. Brooklyn, el mayor de los cuatro hijos de David y Victoria, se mantiene alejado de sus padres y sus hermanos desde hace cerca de un año, supuestamente por las tensiones entre su mujer, Nicola Peltz, y la ex spice girl. Un cisma que se ha visto reflejado a través de ausencias en momentos importantes, como en el 50º cumpleaños del exfutbolista, las vacaciones familiares o la del matrimonio en la renovación de los votos nupciales de su primogénito. Una suerte de segunda boda a la que no fueron los padres del novio.

Victoria y David intentan ser todo lo discretos que su posición pública les permite y jamás se han pronunciado públicamente sobre el enfrentamiento con su hijo, ni siquiera en el documental de Netflix de la diseñadora de moda. Sin embargo, sí ha trascendido a través de su círculo íntimo que han puesto todo de su parte para intentar limar asperezas con su hijo. Por lo visto, son Brooklyn y su mujer los que, de momento, prefieren aparcar una hipotética reconciliación.

Este distanciamiento del núcleo duro de los Beckham ha juzgado una mala pasada a Brooklyn en lo que a su marca personal se refiere. El joven, que vive básicamente de su imagen, atraviesa una crisis de reputación que se hace evidente en sus redes sociales. En cuestión de menos de un año ha perdido casi un millón de seguidores, y la mayoría de los comentarios de sus publicaciones hacen referencia a la situación con sus padres.

Ve y habla con tus padres y hermanos”, ha comentado uno de los usuarios de Instagram a su último vídeo de recetas, un nuevo intento de despuntar en alguna ocupación tras su fallida incursión en el mundo del arte como fotógrafo. La mayoría de comentarios le reprochan, además, que no haya acompañado a su padre en uno de sus últimos triunfos: la victoria de su equipo Inter Miami CF en la 2025 MLS Cup, en Fort Lauderdale, Florida.

“Al mismo tiempo que subías este vídeo, tu padre ganaba con el Inter Miami CF. Deberías estar con tu familia en Fort Lauderdale”, expresa otro de los internautas, mientras otro remata: “No seas como Harry y Meghan”.

Se refiere a la amistad entre los duques de Sussex con Brooklyn y Nicola, que parecen haber hecho piña como las “ovejas negras” de sus respectivas familias. Como ocurrió con el Megxit, en esta especie de “Brookxit”, la opinión pública ya ha dictado sentencia.