Entra en la última casa diseñada por Frank Gehry

Massy Mehdipour no es la típica magnate de Silicon Valley. Comenzó su carrera en Bechtel, una multinacional de ingeniería y construcción, donde gestionó proyectos en todo el mundo, y a pesar de toda su experiencia en tecnología digital —ha fundado dos empresas y es una importante inversora de capital riesgo—, siempre se ha sentido igual de cómoda en el ámbito de la arquitectura. Ha sido clienta durante mucho tiempo del diseñador de interiores Paul Vincent Wiseman y ha encargado casas de vacaciones a los arquitectos Ricardo Legorreta y Peter Bohlin. Cuando llegó el momento de planificar una nueva residencia para ella en Silicon Valley, no vio ninguna razón para rebajar sus ambiciones arquitectónicas. Era admiradora desde hacía mucho tiempo de Frank Gehry, cuya obra consideraba el punto de referencia con el que se medía a los demás y junto al cual, en su opinión, todos parecían quedarse cortos. Mehdipour se propuso contratar al célebre arquitecto, a pesar de que en aquel momento, (hace poco más de una década), aceptaba pocos proyectos residenciales.

Casa diseñada por Frank Gehry en Silicon Valley

Por la noche, la casa parece una gigantesca linterna; vista del comedor (en primer plano) y la sala de estar.

Una obra de arte en el Norte de California

“Cuando Frank me preguntó por qué quería que él diseñara mi casa, le dije que quería llevar su creatividad al norte de California», explica Mehdipour. “La gente de esta zona necesitaba verla. Le dije que quería que esta casa fuera su obra de arte”. Ayudó el hecho de que el marido de Paul Wiseman, Richard Snyder, fuera el excuñado de Gehry, y que Wiseman, que conocía y admiraba a Gehry desde hacía años, siempre hubiera deseado colaborar con él. Gehry aceptó seguir adelante y fue a ver el terreno que Mehdipour había comprado: una parcela profunda y llana en las afueras de Atherton, una ciudad cuya población es más conocida por su riqueza derivada de la tecnología que por promover la nueva arquitectura. Eso no preocupó en absoluto a Mehdipour, que estaba encantada con la perspectiva de que su casa no solo fuera la primera de Gehry en el norte de California, sino que también fuera una de las pocas obras ambiciosas de nuevo diseño residencial de Silicon Valley. Sería una colaboración compleja y, en ocasiones, tensa, pero finalmente fructífera.