El año no acaba de la mejor forma para el matrimonio formado por Kiko Hernández y su marido, Fran Antón. ¿El motivo? El presunto acoso al que están sometidos (y que ya han denunciado) por parte de algunos agentes de la Policía Local de Melilla, donde residen. Cansados de la situación y de la inacción de los responsables, el actor ha tomado una decisión radical: encadenarse al local que regenta y que acaban de clausurarle.

«Estoy haciendo este vídeo, ya no puedo aguantar más, estoy en ‘El Cielo’, el local que abrimos hace un año con todo el cariño y tenemos una licencia que nos dio el dueño del local y que está vigente. Por motivos que desconozco, la Policía Local nos ha clausurado el local, no me han dejado entrar«, ha explicado en redes sociales Fran Antón. Al borde de las lágrimas, anuncia también que va a comenzar una huelga de hambre hasta que esta situación se normalice.

Con su denuncia pública, el marido de Kiko Hernández pide el apoyo de amigos y vecinos para que esta situación se solucione cuanto antes y pueda retomar la actividad en el local en una época del año tan productiva para la hostelería: «Tenemos un mes de mucho trabajo, muchos eventos y creo que es la única solución que hay porque la justicia no está de nuestra parte. Me he encadenado aquí y voy a hacer huelga de hambre hasta que esto no se solucione«, ha dicho.

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