Se ha hablado de baches, de crisis, de infidelidades pero la realidad es que pese a todo Kiko Jiménez (33 años) y Sofía Suescun (29 años) siguen juntos y dando paso hacía adelante. Desde que comenzaran en 2019 no se han separado, y eso que en Madrid cada uno tiene su casa -aunque actualmente los dos viven en la de Sofía-. Ahora han ido un poquito más lejos como pareja y han hecho su primera inversión juntos y muy lejos de Madrid. Ellos mismos lo anunciaban en sus redes sociales y Lecturas tiene todos los detalles.
La nueva casa de Kiko y Sofía
“Cumpliendo sueños juntos. Siempre quisimos tener nuestra casa en la playa, disfrutar de atardeceres únicos, refugiarnos del ruido… y pronto se convertirá en una realidad. Oficialmente ya eres nuestra. Ya sólo faltaría ponerle nombre a esta villa, ¿nos ayudáis?”. Eran las palabras con las que la pareja acompañaba las imágenes de la obra de la que será su casa en la Costa Blanca.
@sofiasuescun
Una casa que se enmarca en un complejo residencial de obra nueva y cuyo precio base, sin contar con ningún extra de los que están disponibles, es de 1,4 millones de euros. Se trata de una vivienda independiente, con jardín y piscina, y cuatro habitaciones, con cuatro baños más un aseo. Es decir, no le falta un solo detalle. Y tiene espacio más que suficiente para la pareja, para todas sus mascotas y para invitar a tantos amigos como quieran.
@sofiasuescun
Y este paso adelante no es solo una inversión y una unión material, es la confirmación de que todo lo ocurrido el verano pasado quedó atrás. Durante semanas circularon rumores de una supuesta infidelidad de Sofía con otro influencer, una historia alimentada por insinuaciones en redes y por comentarios que iban escalando en intensidad a medida que la pareja guardaba silencio. No hubo comunicados, tampoco desmentidos, ni declaraciones a pie de calle.
La situación de la pareja
Ese mutismo, lejos de calmar las aguas, dio pie a interpretaciones de todo tipo. Se habló de ruptura, de discusiones, de distanciamiento. Incluso se llegó a asegurar que Sofía había abandonado la casa que compartían. Nada era cierto, pero el ruido terminó convirtiéndose en una sombra persistente. La ausencia de una respuesta pública, más que una estrategia, fue un acto de protección: optaron por blindarse y no alimentar los rumores, aunque aquello les costara varias semanas de especulaciones y titulares, se mantuvieron unidos y hoy lo siguen estando.
@sofiasuescun
Y si algo ha quedado demostrado a lo largo de estos años es que Kiko ha estado al lado de Sofía en situaciones mucho más duras que esa. Las tensiones con la madre de Sofía, Mayte Galdeano, marcaron otra etapa complicada, una etapa en la que él se mantuvo firme, acompañándola incluso cuando eso le costaba críticas y señalamientos. Sofía tuvo que enfrentarse a decisiones difíciles, como la de distanciarse de su madre, y en ese contexto él fue su apoyo principal.
Lo mismo ocurrió más recientemente con su hermano, cuya presencia mediática se hizo notar este año y que no dudó en señalar a Kiko como responsable de un supuesto distanciamiento familiar, llegando incluso a afirmar que tenía “abducida” a Sofía. Un relato duro, pero que la propia Sofía desmintió de forma tajante. En medio de ese conflicto, ella miró hacia dentro, entendió dónde quería estar y con quién, y no dudó. Kiko volvió a permanecer en silencio, sin entrar en batallas públicas, sin responder a ataques personales, respetando los tiempos y las decisiones de ella.
Un patrimonio creciente
Y esa unión frente a todo y a todos ayuda a entender por qué siguen avanzando juntos pese a los baches, pues ellos ya han demostrado que, aunque hayan pasado muchísimas cosas a su alrededor, su relación es intocable, y si alguna de las cosas de las que se acusa a Kiko por parte de Mayte y Christian es cierta, no parece ser algo que a Sofia le preocupe ni le afecte.
@sofiasuescun
Ellos siguen dando pasos adelante, a veces juegan con la idea de la boda que tanto les piden sus seguidores, pero de momento su compromiso ha pasado por la lujosa inversión en ladrillo que acaban de hacer. Que no es la única, aunque si la primera juntos. Ya cuentan con dos casas exactamente iguales en Madrid, en una de ellas, la de Sofía, viven, y la de Kiko está alquilada. Y este mismo año Sofía compró un apartamento para alquilar también en la capital, pero mucho más céntrico que su residencia, y fue Kiko quién le ayudó a ponerlo a punto. Ellos son un equipo, y ahora son un equipo con casa en la playa. Enhorabuena.