El Índice de Precios de Consumo (IPC) anotó en noviembre su primera caída interanual en seis meses. Según el dato confirmado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación se moderó una décima respecto a octubre, hasta el 3% interanual, principalmente por la bajada registrada ese mes en el precio de la electricidad.

Desde mayo, cuando se redujo dos décimas hasta el 2%, el IPC no ha parado de subir (a excepción de agosto, cuando se mantuvo estable), llegando a tocar en octubre su máximo del año (3,1%).

Fuentes del Ministerio de Economía han subrayado que el IPC se moderó en noviembre «por la evolución de los precios de la electricidad», pese a verse afectado en sentido negativo por la subida los alimentos y bebidas no alcohólicas, los carburantes y los paquetes turísticos.

Echando la vista atrás en el tiempo, en noviembre de 2024, el IPC cerró por debajo de las cifras actuales. Entonces los precios se elevaron un 2,4%, lo que supuso la segunda subida consecutiva de la inflación tras cuatro meses de caídas. No obstante, el dato de 2025 es inferior al registrado en 2023 (3,2%) y al de 2022 (6,8%), en pleno repunte de precios por la invasión rusa en Ucrania.

La inflación subyacente toca máximos del año

La parte negativa de la estadística se encuentra en la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados: subió una décima en noviembre hasta el 2,6%. Es la cifra más alta registrada en lo que va de año y su máximo desde diciembre de 2024.

Con esta cifra es posible calcular cuánto subirán las pensiones el próximo año de acuerdo a la fórmula que recoge la reforma de 2021: lo harán alrededor de un 2,7%, unos 35 euros más de media al mes, teniendo en cuenta que la pensión media del sistema se situó en noviembre en 1.316,7 euros. Más de 9,4 millones de personas se verán beneficiadas.

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