Las acciones de Oracle caen ante la desconfianza de sus inversores. REUTERS/Brendan McDermid/File Photo
Oracle anunció que incrementará de forma considerable su inversión en infraestructura dedicada a inteligencia artificial durante el próximo año fiscal, una decisión que llega en medio de un retroceso inmediato en el mercado bursátil y de un trimestre con resultados financieros dispares.
La compañía confirmó que destinará 15.000 millones de dólares adicionales en gastos de capital en 2026 para acelerar la ejecución de una cartera de pedidos que alcanzó niveles históricos. El anuncio generó preocupación entre los inversionistas debido al impacto en flujo de caja, aunque la empresa sostiene que este gasto es indispensable para sostener el crecimiento futuro.
Según la información presentada por Oracle, el volumen de contratos pendientes —conocido como obligaciones de rendimiento restantes (RPO)— llegó a 523.000 millones de dólares, lo que representa un aumento de 433% frente al mismo periodo del año anterior.
Oracle destinará 15.000 millones de dólares para cumplir demandas inmediatas de centro de datos. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Esta cifra refleja la demanda acelerada por infraestructura en la nube y servicios vinculados al auge de la inteligencia artificial, un segmento en el que gigantes tecnológicos están firmando acuerdos a gran escala. Entre los clientes asociados a estos contratos figuran empresas como Nvidia y Meta, que requieren enormes capacidades de procesamiento para sus modelos de IA.
A pesar de este crecimiento en compromisos futuros, los ingresos reportados para el segundo trimestre no alcanzaron las expectativas del mercado. Oracle registró 16.060 millones de dólares en ventas, por debajo de lo proyectado por los analistas, aunque las ganancias por acción ajustadas superaron lo estimado tras aumentar 54% y ubicarse en 2,26 dólares. El contraste entre ingresos y utilidades, sumado al anuncio de un gasto de capital tan elevado, impulsó la caída de las acciones en las operaciones posteriores al cierre, donde retrocedieron más de 11%.
La compañía explicó que el incremento en inversiones responde a la necesidad de ampliar rápidamente su red global de centros de datos para convertir la enorme lista de contratos en ingresos reales. Doug Caring, director financiero, indicó que el aumento en CapEx estaba por encima de lo previsto inicialmente, pero aseguró que la empresa solo avanzará en proyectos que cumplan con los márgenes de rentabilidad establecidos. Oracle, añadió, busca posicionarse como un actor clave en la infraestructura que sostiene el ecosistema de inteligencia artificial en expansión.
Los ingresos de Oracle del 2025 no alcanzó lo previsto por los analistas. REUTERS/Brendan McDermid/File Photo/File Photo
Las proyecciones financieras para los próximos años también cambiaron. Oracle ajustó al alza sus expectativas de ingresos para el año fiscal 2027, sumando 4.000 millones de dólares adicionales a su previsión inicial.
Detrás de este optimismo se encuentra el desempeño del negocio de infraestructura en la nube, que creció 66% y seguirá siendo reforzado con la apertura de 64 nuevas regiones alrededor del mundo. La compañía apuesta a que esta expansión permitirá absorber la demanda acumulada y acelerar la concreción de contratos multimillonarios.
Analistas del sector han mostrado opiniones divididas. Mientras algunos consideran que el elevado gasto podría presionar los resultados a corto plazo, otros sostienen que el movimiento es coherente con el ciclo actual de inversión que requieren las empresas vinculadas a inteligencia artificial.
Oracle apuesta por la expasión para ver resultados financieros en el 2027. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Daniel Newman, CEO de Futurum Group, señaló que la reacción del mercado fue exagerada y que Oracle está tomando decisiones que, aunque generan volatilidad inmediata, son estratégicas para evitar quedar rezagada frente a otros proveedores de infraestructura tecnológica.
En cuanto al rendimiento bursátil, Oracle mantiene una trayectoria positiva en el acumulado del año, con un avance de más de 30% antes del último reporte, aunque enfrenta una tendencia débil en el corto plazo. Pese a la caída reciente, los analistas coinciden en que el futuro de la compañía estará marcado por su capacidad de ejecutar la expansión anunciada y consolidarse como una pieza esencial en el suministro de capacidad computacional para la era de la inteligencia artificial.