«Azure nace de una lectura muy directa del lugar: la línea del horizonte del mar, la masa de pinos de Cap Falcó y la luz clara del suroeste de Mallorca«, cuenta Jaime Salvá, arquitecto a cargo de este proyecto de vivienda nueva que sigue la estela de las tendencias mediterráneas. El proyecto surgió del encargo de un promotor que buscaba una casa actual, atemporal y funcional, con un lenguaje neutro y sereno, pero con suficiente carácter para dotarla de identidad propia. «El objetivo no era hacer únicamente un gesto icónico, sino una casa serena que pareciera casi ‘inevitable’ en ese lugar, dejando el protagonismo al jardín y al mar», añade. Para ello, se tuvo que superar el gran desafío de la fuerte pendiente del terreno y el hecho de que las vistas al mar se dan en dos ejes diferenciados. Para lograrlo, y a la vez mantener la intimidad, se crearon piezas escalonadas que, por dentro, crean estancias amplias y luminosas. En total, la vivienda de dos plantas y 418 metros cuadrados, cuenta con 4 dormitorios, lavandería y zona de servicio, cocina exterior y comedor junto a la piscina, y un comedor-cocina-salón abiertos que permanecen en todo momento conectados a las vistas.