Será el martes dieciséis de este mes cuando el pintor, actor, escritor, fotógrafo y artista multidisciplinar Jordi Mollà inaugure en la galería Canalejas de Madrid su exposición «Heaven», con treinta obras sobre lienzo realizadas bajo una bóveda celestial.

En esta muestra, Jordi Mollà, a veces de manera ancestral, violenta, conceptual, tecnológica, a veces fotográfica, y volviendo a lo esencial del acto pictórico, conserva siempre, como norma de este singular e imprevisible artista, esa capacidad de francotirador que quiere plasmar en sus lienzos todas las diferencias y emociones que pueden cargar un cielo metafórico: una conciencia celestial hecha, en este caso, de prados, océanos, el irrumpir de las olas, el florecer de los árboles, caballos, gritos, águilas, niños, mensajes, grafismos, emperadores, signos femeninos y masculinos, ángeles caídos, jardines de las delicias y muchas, muchas esperanzas. Todo ello para que este lugar —nuestro lugar, nuestro mundo— sea un destino propicio, sano, agreste, irascible y cruel, pero siempre —y ante todo— un lugar lleno de oportunidades y, sobre todo, de belleza.

En lo que se refiere a su faceta como pintor, ha impulsado Mask World, un proyecto del metaverso para coleccionistas, entendidos y creadores, organizado como si fuera un club privado en el que se pueden adquirir máscaras NFT (token no fungible).

El actor, director y también pintor, Jordi Mollà, ha presentado este sábado en La Fábrica de Hielo de Marbella (Malaga) una exposición de temática floral.El actor, director y también pintor, Jordi Mollà, ha presentado este sábado en La Fábrica de Hielo de Marbella (Malaga) una exposición de temática floral.Esther GómezAgencia EFE

El objetivo, según reza la web de Jordi, es recopilar arte para su disfrute visual personal y a la vez formar parte de una plataforma que actúa como trampolín de lanzamiento para los creadores.

Todo empezó cuando Mollà pintó 104 máscaras a mano. En palabras del propio artista, «todos nos escondemos detrás de una. No es que pensemos que ser nuestro verdadero yo sea un pecado o una vergüenza, es solo que existe una versión diferente de nosotros mismos en la mente de cada persona que encontramos. Los seres humanos somos demasiado complejos, y de ahí viene la belleza. Incluso las cosas más simples tienen mil caras».