Con la tendencia evolutiva de la inteligencia artificial fuera de toda duda, la robótica se enfrenta a un momento crucial de su desarrollo. La industria ha dado pasos hacia adelante en este año 2025, en el que firmas como Figure han mostrado las habilidades en tareas domésticas de algunos de sus ejemplares, como es el caso del modelo F.02.

En un sector como el de la robótica, que cuenta con más reticencias que la propia inteligencia artificial, escenificar demostraciones que dejen un poso de optimismo es complicado, más si cabe cuando también existen pruebas que terminan en fiasco, como pasó recientemente con Optimus, el robot humanoide de Tesla.

Pese a las tres dificultades que todavía auguran algunos de los principales protagonistas tecnológicos como es el caso del mismísimo Elon Musk, para quien el diseño de la destreza manual en robots, la aplicación en el mundo real de la inteligencia artificial que los mueve y su producción en masa son retos importantes, lo cierto es que las compañías avanzan, en términos generales, con paso firme.

Cuatro años de despliegue de robots humanoides

Para demostrar que dicho empeño va por buen camino, la compañía de robótica noruega 1X ha alcanzado un acuerdo estratégico con la firma de inversión sueca EQT Ventures para llevar su robot humanoide Neo, diseñado inicialmente para uso doméstico, al entorno industrial.

La confianza de EQT Ventures en el potencial de los robots humanoides se percibe en el hecho de que no solo es cliente de 1X, sino que también es inversor de la empresa de robótica. A través de este acuerdo, anunciado el jueves y del que se hizo eco TechCrunch, entre el año próximo y 2030 llegarán a puestos de manufactura, logística y operaciones de almacén 10.000 ejemplares del robot Neo en las más de 300 compañías de la cartera global de EQT.

La operación supone un ligero cambio de perspectiva por parte de 1X, que había ideado en su origen a Neo como el “primer robot humanoide listo para el consumidor, diseñado para transformar la vida en el hogar”. Ahora, y pese a contar con ejemplares teóricamente más enfocados a su empleo en entornos industriales como el humanoide bautizado como Eve Industrial, el acuerdo con EQT Ventures contempla que sea específicamente el modelo de humanoide Neo quien vaya a servir en esa faceta de logística y almacén de las compañías del conglomerado inversor.

Se trata de un cambio de rol en el fin hacia el que se orientan las capacidades de Neo. En el momento de su lanzamiento y con esa idea de robot para el hogar, su precio de salida era de 20.000 dólares para ser un ayudante doméstico. Ahora, 1X amplía el espectro de operatividad de Neo para lograr que la inversión merezca la pena llevando a cabo operaciones en instalaciones, de almacenamiento, fabricación y atención médica para las 300 compañías que aglutina EQT en su cartera global.