La llegada constante de nuevas terapias dirigidas, inmunoterapias, anticuerpos biespecíficos o tratamientos celulares está redefiniendo la práctica oncológica y tensionando los tiempos de acceso dentro del Sistema Nacional de Salud. La velocidad a la que estos tratamientos transitan desde la aprobación europea hasta su disponibilidad real para los pacientes se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector, especialmente en un contexto en el que España mantiene un papel protagonista en investigación clínica y en la incorporación temprana de innovaciones a través de ensayos.

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En este escenario, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) sostiene que el papel del oncólogo en la evaluación del verdadero valor clínico de los nuevos fármacos es esencial para priorizar, ordenar y acelerar decisiones. Así lo defiende su presidente, Javier de Castro, quien en una entrevista concedida a ConSalud.es subraya la importancia de poner la experiencia clínica al servicio de quienes toman decisiones para que la innovación llegue antes a quienes la necesitan.

De Castro explica que SEOM mantiene una interlocución permanente con las administraciones sanitarias: “Trabajamos de forma permanente en contacto con las autoridades sanitarias del Gobierno central, con las autonómicas, con la Agencia Española del Medicamento”, señala, y recuerda que han profundizado en el nuevo reglamento europeo de evaluación de fármacos para reforzar este papel.

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“Estamos a disposición de todos los elementos que están interviniendo en la toma de decisión para ayudar en la evaluación” 

Su objetivo es claro: aportar criterio clínico para identificar qué terapias suponen un verdadero avance. “Estamos a disposición de todos los elementos que están interviniendo en la toma de decisión para ayudar en la evaluación, para ayudar en realmente poder opinar sobre lo que realmente necesita una priorización absoluta porque aporta mucho valor”, afirma. Y matiza que ese valor no debe medirse únicamente en términos económicos: “El valor no es solo un valor en términos económicos, es un valor en términos de mejora de la vida de las personas”.

ESPAÑA, LÍDER EN ENSAYOS CLÍNICOS 

España, recuerda, ocupa una posición de liderazgo mundial en ensayos clínicos, y ese ecosistema permite que muchos pacientes accedan a fármacos innovadores incluso antes de su aprobación. Pero una vez demostrados sus beneficios, insiste en que deben incorporarse a la práctica asistencial de manera ágil. La receta para lograrlo pasa por mayor coordinación y escucha. “Siempre tenemos diálogos abiertos, escuchando a los pacientes, que también son una parte fundamental”.

Más allá del acceso a la innovación, De Castro expone otra prioridad creciente: los largos supervivientes. El aumento de pacientes que conviven con y después del cáncer, gracias a los avances terapéuticos, ha revelado nuevas necesidades que trascienden la enfermedad: toxicidades tardías, salud mental, fertilidad, discapacidad o reinserción laboral.

«Los pacientes deben continuar con su vida de la mejor forma posible y también deben continuar con su atención sanitaria pero ya fuera del ámbito hospitalario” 

Para SEOM, este concepto debe replantearse desde el inicio del proceso terapéutico. “El largo superviviente empieza desde el momento que el paciente empieza el tratamiento oncológico”, afirma. Ese enfoque pretende minimizar secuelas, preservar la fertilidad, proteger el bienestar físico y psicológico y facilitar la vuelta a la vida laboral.

El segundo gran reto es la transición de estos pacientes hacia un modelo asistencial fuera del hospital. “Es básico porque los pacientes deben continuar con su vida de la mejor forma posible y también deben continuar con su atención sanitaria pero ya fuera del ámbito hospitalario”, señala. Esto obliga a crear protocolos específicos para garantizar continuidad, coordinación y seguimiento adecuado a las nuevas necesidades que aparecen tras la curación o la cronificación del cáncer.

SEOM ya trabaja en esta línea. De Castro destaca un protocolo desarrollado con sociedades de Atención Primaria para el seguimiento del cáncer de mama, uno de los grandes paradigmas de supervivencia prolongada. Su aspiración es extender estos modelos a otros tumores, a medida que aumentan las tasas de curación y supervivencia prolongada gracias a la innovación terapéutica. “Gracias a los grandes avances que estamos teniendo posiblemente se vayan incorporando diferentes pacientes con diferentes tipos de tumores diversos”, apunta. Pero insiste en mantener el enfoque preventivo desde el primer día: “Empezamos a tratar largos supervivientes desde el mismo momento que empezamos a tratar al paciente oncológico”, concluye.

*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.