Ilia Topuria ha hecho público este lunes 15 de diciembre un comunicado en el que explica por primera vez las razones que le han llevado a apartarse de manera temporal de la defensa de su título. El luchador reconoce que se trata de una de las decisiones más difíciles de su carrera, pero asegura que responde a una situación personal “intolerable” que afectaba directamente a su paz, a su familia y a su reputación.

Según detalla, en los últimos meses ha sido objeto de presiones y amenazas vinculadas a la difusión de acusaciones falsas de malos tratos que, según afirma, pretendían silenciarse a cambio de dinero. Topuria asegura que ha decidido no ceder y que toda la documentación relacionada con estos hechos —audios, mensajes, vídeos y testimonios— ya ha sido puesta en manos de la justicia.

El deportista anuncia que emprenderá acciones legales no solo por un presunto intento de extorsión, sino también por falsificación de pruebas, sustracción de dinero y objetos personales, además de por las amenazas recibidas. En su mensaje subraya que los hechos son verificables y que confía en que el proceso judicial permita esclarecer lo ocurrido.

Topuria explica que mantuvo silencio durante un tiempo para proteger a sus hijos, pero que ha llegado a la conclusión de que callar ya no era una opción. “Entendí que callar no es proteger, es permitir que la mentira siga creciendo”, señala en el comunicado, insistiendo en que nunca ha ejercido violencia y que sus valores siempre han sido el respeto, la disciplina y la honestidad.

El luchador concluye anunciando que no realizará más declaraciones públicas mientras dure el proceso judicial y pide respeto para la intimidad de su familia. “Mi verdad no necesita gritar; solo necesita ser escuchada”, afirma, mostrando plena confianza en que la justicia termine situando cada cosa en su lugar.