Sólo cuatro días después de la comparecencia de Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, el pasado viernes en la Ciutat de la Justícia de Barcelona para declarar en calidad de testigo sobre el ‘caso Negreira’, los audios y las imágenes ya han visto la luz. También los de Luis Enrique y Ernesto Valverde, que declararon ese día de forma telemática desde París y Bilbao como entrenadores en otra etapa (desde 2014 a 2020 entre los dos) en la que hubo pagos, según el club azulgrana, por informes de asesoría arbitral a José María Enríquez Negreira, que tuvo el cargo de vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
Casualmente, el día que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, aprovechó la copa navideña con los medios de comunicación para atacar a los árbitros y al Barça por el ‘caso Negreira’, el programa radiofónico ‘El Larguero’, de la Cadena Ser, y el programa televisivo ‘El Chiringuito’, de Mega, ofrecieron las declaraciones de los citados ante la jueza Alejandra Gil.
Tal y como se avanzó el mismo viernes, Laporta, presidente entre 2003 y 2010, defendió que se pagó a Enríquez Negreira por los citados informes arbitrales: «Es evidente que esto es una campaña contra el Barça para manchar nuestra imagen de una época gloriosa. Los informes arbitrales iban al área deportiva, aunque no sé a quién exactamente. ¿Que se pagó más con el paso de los años? Supongo que el área deportiva los pidió porque eran importantes».
Su declaración duró 54 minutos. El fiscal preguntó durante 19 minutos y el abogado del Real Madrid, durante 15. Afirmó que los informes le llegaron «como herencia de la anterior presidencia (Joan Gaspart)» y que los informes los hacía el hijo de Negreira, Javier Enríquez: «La información que tengo es que los hacía el hijo del señor Negreira y que el señor Negreira era un exárbitro. Esto es lo que había llegado a mi conocimiento».
«Me informaron (al llegar a la presidencia en 2003) que existía un servicio arbitral de asesoramiento y consideramos que podía ser útil para el área deportiva seguir pagando. El FC Barcelona no ha realizado ninguna intervención que quisiera alterar la competición o tener una ventaja competitiva. Eso es clarísimo y una realidad. Lo achaco a una campaña orquestada para ensuciar la reputación del Barça en una etapa gloriosa que no conseguirán oscurecer porque el club se convirtió en una referencia mundial por cómo ganó y cómo jugó», explica Laporta en su intervención.
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Consideró, sobre la cantidad de siete millones abonados, que repartidos entre 17 años (de 2001 a 2018) no es una cantidad tan importante para el dinero que mueve el mundo del fútbol. Y entiende que ahora se estira el ‘chicle’ de ‘caso Negreira’ porque el Barça vuelve a maravillar con su juego y sus títulos.