Este martes 16 de diciembre, en la céntrica e histórica Galería Canalejas de Madrid, el polifacético artista Jordi Mollà inauguró su última exposición, ‘Heaven’, con treinta obras originales e inéditas creadas en el último año y que solo estarán expuestas durante cinco días, del 17 al 21.
Cita cultural a la que no han querido faltar la pareja formada por Eugenia Martínez de Irujo y su marido, Narcís Rebollo, quienes no han dudado en acompañar al pintor, actor, escritor y fotógrafo en una fecha señalada. Lo hacían ambos con looks casuales, al igual que el resto de invitados, al tratarse de una cita informal donde las verdaderas protagonistas eran las obras pictóricas.
Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo con Jordi Mollà. (Gtres)
Para esta tarde, la duquesa de Montoro apostaba por un conjunto de la firma Antik Batik, fundada por la italiana Gabriella Cortese en 1992. En esta ocasión escogió dos prendas diferentes entre sí, pero que combinan a la perfección gracias a estar impregnadas de la esencia que tanto caracteriza esta marca, una de las favoritas de Eugenia.
Por un lado, está la blusa blanca de algodón de cuello mao, cierre de botones central y mangas largas. Destaca por los bordados en hilo rojo, pura esencia de Antik Batik, herencia de los bordados de la abuela húngara de Gabriella Cortese. De ello hablaba la propia diseñadora en una entrevista para Vanitatis hace tan solo unos meses.
Eugenia Martínez de Irujo y Narcís Rebollo en la exposición de Jordi Mollà. (Gtres)
“Soy italiana, con raíces húngaras, y siempre me he sentido conectada con muchas culturas a la vez. Mi corazón late por los bordados de Europa del Este, los colores vibrantes de la India, los rituales meditativos del batik en Indonesia. Soy italiana, con raíces húngaras, y siempre me he sentido conectada con muchas culturas a la vez. Mi corazón late por los bordados de Europa del Este, los colores vibrantes de la India, los rituales meditativos del batik en Indonesia”, confesaba sobre el papel que juega su herencia multicultural en el desarrollo del estilo de Antik Batik.
Bordados, pero de otra forma, son también los que decoran la chaqueta de cóctel en color borgoña. Con flores y una especie de fuegos artificiales, estos bordados están hechos a mano con cuentas que aportan brillo e hilos, en una tonalidad más clara, que crean también contraste en este dibujo. Unos dibujos que recuerdan a la Viena de Klimt, otra de las grandes influencias de Gabriella.
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Cris Castany
Fue precisamente la inspiración de su colección otoño/invierno del año 2008, un punto de inflexión en la marca: “Me inspiré en Europa Central: terciopelos, hilos dorados, Klimt y el movimiento Secesión. Fue una propuesta atrevida, sin disculpas, rica en detalles. Fue entonces cuando sentí que la gente empezaba a entender qué representaba realmente Antik Batik: una moda más profunda, emocional”.
Con Gabriella también hablamos de su gran presencia en el armario de muchas aristócratas españolas, como es el caso de la propia Eugenia Martínez de Irujo. “Pienso que hay algo en nuestra enseña que resuena con la elegancia y el sentido del legado que ellas valoran, pero también con un deseo de individualidad y de viajar”, reconocía.
Este martes 16 de diciembre, en la céntrica e histórica Galería Canalejas de Madrid, el polifacético artista Jordi Mollà inauguró su última exposición, ‘Heaven’, con treinta obras originales e inéditas creadas en el último año y que solo estarán expuestas durante cinco días, del 17 al 21.