Telefónica mejora las condiciones del ERE y reduce un 20% las bajas planteadas en tres filiales

Telefónica está apretando la negociación pero, a la vez, rebaja el número mínimo de salidas y mejora indemnizaciones. Eso reduce tensión social y acerca el acuerdo definitivo, clave para cerrar el capítulo de ajustes laborales y seguir ejecutando el plan estratégico.

A corto plazo, el mercado lo leerá como ruido controlado: algo de coste extraordinario ahora a cambio de una estructura más ligera después. Mi lectura: impacto limitado en la cotización en el muy corto plazo, pero positivo para la historia de eficiencia a medio plazo.

Indra refuerza su posición en drones con la compra del fabricante Wake

La adquisición de Wake mete a Indra un paso más dentro del negocio de drones tácticos, un área donde España quiere músculo propio y la demanda crece por el contexto geopolítico. Estratégicamente encaja con su papel de “campeón” de defensa y le da producto propio en un nicho con barreras de entrada.

Para la acción, esto suma narrativa de crecimiento y mejora de márgenes a futuro, aunque el mercado vigilará ejecución e integración. Sesgo positivo a medio plazo si se confirma cartera de contratos ligada a esta tecnología.

Luz verde del Gobierno para que Indra tome el control de Hispasat

El visto bueno del Consejo de Ministros para que Indra compre casi el 90% de Hispasat por unos 725 millones elimina el principal riesgo: el político-regulatorio. Indra pasa a controlar una pieza clave en satélites y comunicaciones seguras, reforzando su perfil de grupo tecnológico de defensa y espacio. El mercado tendrá que digerir más deuda y el precio pagado, pero estratégicamente le da más escala y sinergias.

Para la acción, puede añadir prima de valoración si convence al mercado de que integrará bien el activo y extraerá contratos ligados a soberanía tecnológica.

BlackRock declara un 12,6% de Naturgy y consolida su influencia en el consejo

Que BlackRock aflore un 12,6% en Naturgy y gane peso en el consejo refuerza la idea de utility “muy vigilada” por inversores institucionales de largo plazo. Aunque viene de movimientos previos de desinversión parcial, el mensaje ahora es de presencia significativa y capacidad de influir en gobierno corporativo y estrategia.

El efecto directo es limitado, pero el mercado estará atento a posibles cambios en política de dividendos, rotación de activos o movimientos corporativos. Aumenta la probabilidad de sorpresas estratégicas en los próximos trimestres.