Tras recibir el premio de manos del alcalde, Leopoldo Sierra, el ganador explicó que su trabajo forma parte de una serie inspirada en un agapornis, que utiliza como hilo conductor. En este caso, el cuadro actualiza el trampantojo clásico, en una composición que remite al mito pictórico de Zeuxis y Parrasio.
Por su parte, Carol Solar destacó la importancia que tienen estos apoyos para los creadores y señaló que su cuadro busca representar “la parte sagrada que hay detrás de la pasión” y el trabajo que se realiza persiguiendo sueños y fantasías.
El alcalde, Leopoldo Sierra, subrayó durante su intervención que esta trigésima edición «vuelve a confirmar el prestigio y la proyección nacional» del certamen. Sierra remarcó el alto nivel artístico y el reconocimiento alcanzado por la localidad en el ámbito de la pintura, vinculándola a la identidad del municipio.
Felicitó y agradeció al jurado, formado por Raúl Luis García, Miguel Alberto Carmona y Pedro Lozano, su implicación con el certamen y, por último, recordó el legado de Juan D’Opazo, pintor e hijo predilecto de Daimiel, cuya huella sigue impulsando el espíritu creativo de las nuevas generaciones de pintores locales.