Mañana, a primera hora, los colegios electorales abrirán en Extremadura y los extremeños acudirán a las urnas para dibujar un escenario del que, en realidad, ya se conocen varias certezas. La más clara es que María Guardiolaganará las elecciones, aunque aún no se sabe por cuánto, y que el PSOE se llevará un duro golpe. Otra certeza es que Vox mejorará considerablemente los resultados, con algunos sondeos apuntando incluso a que puede duplicar los escaños que obtuvo en las anteriores elecciones, las autonómicas de 2023.
Etas dos realidades contrastan de manera muy llamativa con otra: Extremadura sigue siendo una comunidad autónoma en la que la gente se considera principalmente de izquierdas. Eso sí, los extremeños cada vez están más polarizados, tanto a izquierda como a derecha, lo que puede servir para explicar el auge de algunos partidos.
¿Cómo se sabe esto? En todos sus barómetros, el CIS pregunta por la autoubicación ideológica. Es decir, se le pregunta a alguien que se sitúe a sí mismo en una escala del uno al diez, siendo el uno el valor más a la izquierda y el diez más a la derecha. En LA RAZÓN hemos cogido los barómetros del mes de diciembre de los últimos diez años para ver cómo ha mutado la ideología de los extremeños en este tiempo. Son datos, además, sin ningún tipo de cocina, se representa lo que los ciudadanos dicen. Aunque en la encuesta hay un margen de error elevado, en torno al 10%, las tendencias se mantienen.
Ideología de los extremeñosT. NietoLA RAZÓN
Una de las conclusiones que se puede extraer de este análisis es que el centro político, aquellos que se sitúan en los valores de cinco o seis, ha permanecido más o menos estático a lo largo del tiempo. Según el CIS, alrededor de un tercio o un cuarto de los extremeños se considera a sí mismo en este centro ideológico. La media de los últimos diez años es el 27% de la población ubicándose aquí, con variaciones poco relevantes a lo largo del tiempo.
Sin embargo, el centro no es mayoritario. Ahí quien gana es la izquierda. En el barómetro de 2025, el 44,9% de los extremeños se ubicó entre el uno y el cuatro de la tabla. Es decir, casi la mitad de los encuestados reconocieron estar más escorados a la izquierda, mientras que la otra mitad se repartió entre el centro y la derecha. En los últimos diez años, la media ha sido del 36%, mientras que el centro ha sido ese 27% y la derecha un 22%, la menos preferida de las opciones.
En realidad, tiene sentido que la comunidad autónoma sea de izquierdas aunque mañana gane la derecha. Extremadura es un territorio en el que el PSOE ha gobernado casi siempre. Desde las primeras elecciones, que se celebraron en 1983, los socialistas estuvieron al frente de la Junta de manera ininterrumpida hasta 2011. Tras esa legislatura, que acabó en 2015, siguieron gobernando hasta la llegada de Guardiola.
Ahora mismo, el PSOE está en una situación de crisis absoluta (tanto en España, con numerosos escándalos de presunta corrupción y de acoso sexual, como en Extremadura, con su candidato pendiente de juicio) y el electorado socialista está desmovilizado. Guardiola está consiguiendo ganar al PSOE en el centro político y atraer a muchos ciudadanos que en el pasado eligieron la papeleta socialista. Aunque algunos votantes del PP sí se están yendo a Vox, el suyo sigue siendo el partido con votantes más fieles.
Los datos del CIS también reflejan en Extremadura una tendencia que se está contagiando al resto de España. Esa es la de la polarización, que está creciendo. Si bien a lo largo del tiempo no se notan grandes diferencias entre la gente que, de manera general, se ubica a la izquierda o a la derecha del espectro ideológico, sí hay movimiento dentro de esos grupos hacia las posiciones más extremas.
Esto está pasando principalmente en la izquierda, que cada vez se está radicalizando más. Entre 2015 y 2020, solo el 5,5% de los extremeños se situaba en los valores uno o dos de la tabla, los más escorados a la izquierda. Entere 2021 y 2025, la media ha crecido al 17,2%. De hecho, el barómetro de diciembre recoge el registro más elevado (27,5%). En la derecha también sucede, aunque un poco menos: el 5,8 de media se situaba ahí entre 2015 y 2020, y la media sube al 11,5% en los últimos cinco años.
Esa radicalización que también se está produciendo en la derecha puede ser uno de los factores que explique que Vox también vaya a tener buenos resultados este domingo. Algunas encuestas están vaticinando que pueda llegar a duplicar los escaños de 2023.