La ciclista riojana Sheyla Gutiérrez afronta la nueva temporada tras uno de los años más duros de su carrera, marcado por la endometriosis, problemas de … salud mental y una grave caída al final del curso. Después de meses de incertidumbre y frustración, la corredora del Movistar team se muestra más estable, agradecida por el apoyo del equipo y con un único objetivo a corto plazo: recuperar la continuidad y poder sacar de nuevo la ganadora que lleva dentro.
– ¿Cómo está ahora mismo?
– Estoy un poco cansada de todo el año que llevo, pero ahora me encuentro más estable y con ganas de afrontar un año que seguro va a ser mejor.
– Para poner a la gente en contexto, ¿puede contarnos qué le ha ocurrido esta temporada?
– Todo viene de 2024. Después del Tour de Francia cogí el covid y, a partir de ahí, empecé con problemas bastante serios de endometriosis. Tenía dolores muy fuertes que no me permitían hacer vida normal. A eso se le sumó una baja disponibilidad energética, muchísimo cansancio, un estado anímico muy malo y acabé entrando en una depresión. Tuve que someterme a alguna intervención para quitar pólipos y he estado probando distintos tratamientos, no solo para el dolor, sino para intentar evitar que esos dolores fueran continuos. Ha sido un camino muy frustrante, porque cualquier intento de forzar el cuerpo hacía que me pusiera enferma. Ha sido un año complicado, con muchas preguntas y pocas respuestas.
– La endometriosis es una enfermedad muy común, pero poco visibilizada.
– Sí, es una enfermedad infradiagnosticada. Parece que no nos podemos quejar porque se asocia a un simple ‘dolor de regla’, pero no es eso: es algo súper incapacitante. Genera mucha frustración porque todavía hay muy poca investigación centrada en la salud de las mujeres y muchas veces la única solución que te ofrecen son anticonceptivos o analgésicos. Eso te genera una sensación enorme de soledad.
– En su caso, ¿llegó a impedirle montar en bicicleta o hacer vida normal?
– Totalmente. Apenas tenía fuerzas para levantarme de la cama. Yo soy muy cabezota y lo intentaba, trataba de entrenar, pero el cuerpo no aguantaba. Tenía muchísima inflamación y no podía hacer prácticamente nada.
– Además la temporada terminó con una caída importante.
– Sí, fue el colofón. Me partí casi todas las muelas de la boca y he terminado el tratamiento dental hace muy poco. De hecho, todavía tengo que volver al dentista. Ha sido un año que no me ha dado tregua, así que estoy estable, pero muy cansada de estar peleando todo el tiempo.
Enfermedades
«Cogí el covid, empecé con problemas serios de endometriosis y acabé entrando en depresión»
Objetivos
«Me marco correr tres carreras seguidas y, ojalá, poder estar en las grandes vueltas»
– ¿Ha afectado todo ello en su salud mental?
– Claro. Y es importante visibilizar que también los deportistas de alto rendimiento sufrimos estos problemas. A veces la gente se sorprende cuando alguien decide parar porque desde fuera parece que tenemos vidas ideales. Pero todos podemos sufrir enfermedades mentales. Cuando tienes una lesión física se entiende que no puedas rendir, pero cuando tienes depresión parece que tengas que justificarte constantemente. Eso te hace sentir culpable, y no debería ser así.
– Usted lo ha contado abiertamente en redes sociales.
– Sí, creo que es importante. Estoy muy agradecida por la vida que tengo y soy una afortunada, pero todos pasamos momentos en los que no podemos tirar hacia delante. Si yo puedo llegar a más gente a través del deporte y mostrar que hay un camino, aunque haya que buscarlo, creo que merece la pena.
– ¿La situación está más estable ahora? ¿Puede entrenar con normalidad?
– Ahora estoy más tranquila. Sigo cuidándome mucho y buscando soluciones. Estoy trabajando con un psiquiatra, pero también cuido el estilo de vida, la alimentación antiinflamatoria… Todo forma parte del tratamiento. No hay una píldora mágica, tenemos que responsabilizarnos de nuestra salud. Poco a poco.
– ¿Qué apoyo ha recibido por parte del Movistar Team?
– Fundamental. Yo soy la que más presión se pone y sentir la confianza del equipo, saber que cuentan contigo aunque no estés compitiendo, te da muchísima tranquilidad. Además, la parte médica está haciendo un gran trabajo. Han incorporado nuevos responsables de salud que coordinan todas las áreas y me están ayudando mucho. Aunque encontrar especialistas en endometriosis es difícil, en el equipo sí encuentro apoyo y calma.
– ¿Ya está concentrada con el equipo? ¿Cuándo empieza la competición?
– Sí, ya he estado concentrada con ellos en la costa y empezamos a competir en enero, así que ya queda poco.
– ¿Qué espera de la próxima temporada?
– Sobre todo, más tranquilidad. Sé que siempre surgen problemas, pero este año ha sido palo tras palo. Quiero encontrar un poco de respiro y poder sacar a la Sheyla que llevo dentro, la que siempre aparece cuando tiene oportunidad.
– ¿Se marca algún objetivo?
– En la primera parte de la temporada, solo pido encontrar estabilidad. Sin objetivos de rendimiento ni resultados. Algo tan sencillo como correr tres carreras seguidas, que este año no lo he conseguido. Y ojalá en la segunda parte pueda estar en las grandes vueltas –Giro, Vuelta, Tour–, ser importante para el equipo, estar con los líderes y volver a soñar con disputar carreras importantes.
– Con todo lo que ha pasado, ¿ha pensado en algún momento en dejarlo?
– No, la verdad es que no. He hablado con muchos profesionales y te hacen reflexionar, pero para mí nunca ha sido una opción. Empecé en el ciclismo con muchísimo asma y me decían que no podía hacer deporte, y mírame ahora. Soy muy cabezona y no me pienso rendir ahora.