Amador Mohedano ha recuperado gran parte de las energías perdidas por el susto de salud que sufrió en verano. Saltaron todas las alarmas e incluso se temió por su vida, pues las imágenes de su extrema delgadez impactaron a todos. Bueno, menos a su exmujer, Rosa Benito, que siguió en sus trece de no querer saber nada de él por lo que ha ido contando a periodistas y que la dejaba en mal lugar. Tiene mucho que reprocharle al padre de sus hijos, pues han sido muchísimos los desmanes, infidelidades y desafíos económicos. Ahora él trata de arreglar las cosas, al menos para no tener que sentirse tan solo.

Y es que el hermano de la desaparecida Rocío Jurado dice estar en un momento personal no del todo bueno. Especialmente porque se siente algo desplazado. Quizá el mejor retrato para explicar su situación fue el cumpleaños de su cuñado, José Ortega Cano, de este lunes en Madrid. Acudió toda la familia, incluso su ex Rosa, pero él causó baja. Se quedó en Chipiona, donde tiene intención de pasar las fiestas. Solo. Un hecho que ha sacado de quicio a su hija, Rosario Mohedano, que le ha dado un tirón de orejas público al no estar conforme con sus últimas revelaciones. Entre otras cosas, pues no se ajustarían del todo a la verdad.

Rosario Mohedano responde a su padre Amador

Amador Mohedano dice sentirse más solo que nunca en su vida. Llegan las Navidades y son tiempos de reuniones familiares y encuentros con íntimos amigos. Pero no será así para el protagonista, pues dice que “estos días me dan mucha tristeza” y que los pasará sin compañía. Quizá escribiendo las memorias que lleva un tiempo redactando para que el público pueda conocerle mejor y entenderle en sus decisiones más controvertidas. Como la de no acudir este lunes a Madrid para la reunión familiar. Unos dicen que fue la presencia de Rosa Benito la que le quitó las ganas, aunque hay quienes simplemente le emplazan en Chipiona, en paz.

Rosa Benito y Amador Mohedano en una imagen de archivoRosa Benito y Amador Mohedano en una imagen de archivoGtres

Sobre esto ha hablado su hija, Rosario Mohedano, que sí acudió a la gran fiesta de cumpleaños de su tío Ortega Cano. Aquí, si medias tintas, no quiso atender a las quejas de su progenitor y simplemente le animó a cambiar de idea: “Papá, ¿por qué no te vienes aquí a Madrid que te invito yo?”. Quiere dejar claro al público que su soledad es elegida, pues tiene el afecto y el cariño de su familia. Incluso de Rosa Benito, aunque ahora le quiera lejos. La hija le lanza la propuesta ante las cámaras, para que no pase la Navidad solo y con pena, echando de menos a los que no están compartiendo tan significativas fechas. Se acuerda de aquellos que murieron, pero también esos otros de los que vive alejado. También de sus hijos, que disfrutan las fiestas con las familias que han creado. Pero ahora, gracias a Rosario, tiene las puertas abiertas para no sentirse tan solo.