El 2025 ha vuelto a poner el foco en la familia de Leo Messi, especialmente en aquellos miembros que siempre han vivido lejos del escaparate. En ese círculo discreto, María Sol Messi ha sido históricamente la más reservada del clan. La hermana menor del futbolista ha construido su vida sin estridencias, sin entrevistas y sin protagonismo, incluso cuando el apellido invitaba a lo contrario. Siempre ha preferido el segundo plano y, sobre todo, ha sido una presencia constante al lado de su madre, acompañándola en los momentos importantes y también en los más difíciles, lejos de cámaras y titulares.
Esa discreción no es impostada. Forma parte de su carácter y de su manera de entender la familia. María Sol ha estado siempre ahí, sin hacer ruido, sosteniendo el núcleo familiar mientras otros ocupaban el centro del escenario. Ha vivido entre Argentina, España y Estados Unidos, con una vida personal blindada y una voluntad clara de no convertir su intimidad en material público. Hasta ahora, su nombre apenas aparecía más allá de lo estrictamente inevitable.
En las últimas semanas, sin embargo, su tranquilidad se ha visto alterada por un episodio inesperado. María Sol Messi sufrió un accidente de tráfico en Miami, ciudad en la que residía desde hace un tiempo. Según las informaciones confirmadas, el siniestro se produjo cuando conducía su vehículo y sufrió una descompensación que le hizo perder el control y chocar contra una pared. Un accidente que cambió de golpe sus planes y obligó a activar un protocolo médico complejo.
Las consecuencias físicas fueron importantes. María Sol sufrió fractura de dos vértebras, además de lesiones en la muñeca y el talón, y quemaduras de consideración. Aunque en ningún momento se temió por su vida, sí quedó claro desde el primer momento que el proceso de recuperación sería largo. Tras una primera atención en Estados Unidos, fue trasladada a Rosario, su ciudad natal, donde continúa actualmente con un tratamiento de rehabilitación que requiere tiempo, reposo y paciencia.
Boda aplazada
El accidente tuvo un impacto directo en su vida personal. María Sol tenía previsto casarse a comienzos de 2026 en Rosario con Julián “Tuli” Arellano, su pareja desde hace más de una década. La boda, pensada como una celebración íntima y familiar, ha quedado postergada sin nueva fecha. No se trata de una cancelación, sino de una decisión inevitable ante un estado de salud que obliga a priorizar la recuperación por encima de cualquier plan.
Durante este proceso, el apoyo de la familia Messi ha sido total. Un clan que siempre ha funcionado como un bloque compacto y que, en los momentos delicados, se cierra aún más. Lionel Messi ha estado muy pendiente de la evolución de su hermana, al igual que el resto de la familia, en un acompañamiento constante y silencioso. Sin comunicados ni exposiciones innecesarias, han optado por la misma discreción que ha marcado siempre la vida de María Sol.
Más allá de lo personal, María Sol Messi ha desarrollado también su propio camino profesional. Ligada al mundo de la moda y el diseño, fue directora de marca de The Messi Store, la firma de ropa impulsada por su hermano. Desde ese puesto participó activamente en el desarrollo del proyecto, trabajando la identidad de marca y el producto, siempre desde un perfil bajo.
Línea de moda
Tras esa etapa, decidió emprender en solitario con su propia línea de moda, centrada especialmente en trajes de baño. Un proyecto personal que desarrolló lejos del ruido, sin grandes campañas ni exposición mediática, coherente con su forma de estar en el mundo. Lejos de capitalizar el apellido, María Sol optó por construir algo propio.
Hoy, el accidente la ha devuelto a la actualidad, pero su historia sigue siendo la de alguien que ha elegido vivir al margen del foco, sosteniendo a los suyos y cuidando lo esencial. La prioridad ahora es recuperarse. El resto llegará, como siempre, sin prisas y sin alardes.
El 2025 ha vuelto a poner el foco en la familia de Leo Messi, especialmente en aquellos miembros que siempre han vivido lejos del escaparate. En ese círculo discreto, María Sol Messi ha sido históricamente la más reservada del clan. La hermana menor del futbolista ha construido su vida sin estridencias, sin entrevistas y sin protagonismo, incluso cuando el apellido invitaba a lo contrario. Siempre ha preferido el segundo plano y, sobre todo, ha sido una presencia constante al lado de su madre, acompañándola en los momentos importantes y también en los más difíciles, lejos de cámaras y titulares.