La cornisa cantábrica empieza a recomponer su conectividad aérea tras el repliegue de Ryanair, que ha retirado 3 millones de plazas en varias regiones del norte de España y anunció su salida de aeropuertos como Valladolid, Santiago de Compostela, Vigo o Asturias. A ello hay que sumar la reducción significativa de su operativa en Santander o Vitoria, o su larga ausencia en Bilbao, del que salió hace más de una década. Frente a ese vacío, Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco encaran el 2026 con una batería de nuevas rutas, incrementos de capacidad y la entrada de nuevas aerolíneas que diversificarán la oferta y refuerzan los enlaces con grandes hubs europeos o incluso con otros continentes.

Autor: Enrique Boyero / elEconomista

La cornisa cantábrica empieza a recomponer su conectividad aérea tras el fuerte repliegue de Ryanair, que ha recortado de forma significativa su capacidad en varias regiones del norte de España, con especial impacto en Galicia y Asturias, y ajustes más limitados en otros aeropuertos. La aerolínea irlandesa ha retirado millones de plazas del mercado, ha cerrado bases operativas y ha reducido rutas y frecuencias en aeródromos regionales, en el marco de su pulso con Aena por las tasas aeroportuarias. Frente a ese escenario, Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco encaran 2026 con una batería de nuevas rutas, incrementos de capacidad y la entrada o refuerzo de aerolíneas que buscan diversificar la oferta y reforzar los enlaces con grandes hubs europeos y de largo radio.

El movimiento más relevante se produce en Galicia, donde Santiago de recuperará una conexión directa con Estados Unidos. United Airlines operará desde el 28 de mayo de 2026 un vuelo directo con Newark (Nueva York) con tres frecuencias semanales. La ruta coincidirá con la reapertura de la pista tras las obras previstas entre el 23 de abril y el 27 de mayo y supone un refuerzo estratégico para Lavacolla tras la retirada de Ryanair y la pérdida de sus aviones basados. Para la capital gallega se espera la entrada de nuevas rutas y aerolíneas en un futuro próximo, fruto de las conversaciones abiertas entre Aena, la Xunta de Galicia y las instituciones locales que todavía no se han concretado.

A este refuerzo se suma el grupo IAG y su aerolínea irlandesa Aer Lingus, que ha incluido a Santiago en su programación de verano de 2026 con una nueva ruta desde Cork, con dos frecuencias semanales a partir del 1 de junio. Desde Dublín, la aerolínea del grupo IAG abrirá además una conexión directa con Asturias, ampliando su red europea en el norte de España. En paralelo, KLM desembarcará por primera vez en los aeropuertos de Asturias y Santiago con rutas directas a Ámsterdam desde el verano de 2026, permitiendo el acceso a su red intercontinental vía Schiphol.

Dentro de Galicia, el contraste entre aeropuertos es acusado. Vigo es el más afectado por la salida de Ryanair, no sumará nuevas rutas que compensen la pérdida de capacidad. A Coruña, en cambio, se verá beneficiada por el cierre por obras de Santiago y sumará una nueva conexión: Air Nostrum (Iberia Regional) operará entre el 23 de abril y el 27 de mayo de 2026 un vuelo diario de lunes a viernes entre A Coruña y Bilbao para cubrir la demanda con el País Vasco.

Volotea toma posiciones en Asturias, Cantabria o Vitoria

En Asturias, además de las nuevas rutas de Aer Lingus y KLM, el mapa aéreo se ajusta en el eje alemán. Lufthansa ha decidido cancelar la conexión con Múnich a partir del 23 de abril de 2026 para concentrar su operativa en Frankfurt, su principal hub europeo. La aerolínea compensará el repliegue con una frecuencia adicional en la otra ruta, que pasará de tres a cuatro semanales. La ruta con la capital de Baviera, marcada por diversos vaivenes en los últimos años, desaparece así en favor de una consolidación del enlace impulsado por los empresarios locales.

Este ajuste se produce en paralelo a la ofensiva institucional del Principado, que ha lanzado un concurso de promoción turística de hasta 3 millones de euros anuales hasta 2028 para captar o consolidar rutas internacionales prioritarias a partir del verano de 2026, entre ellas Dublín, Londres, París, Bruselas, Lisboa o Ámsterdam, en un contexto marcado por el anuncio de Ryanair de cerrar todos sus vuelos con Asturias. Su resolución se concretará en las próximas semanas.

Foto: David Nguema

Cantabria también avanza en la diversificación de su conectividad. Volotea ha comenzado a operar durante todo el año la ruta Santander-Granada, incrementando de forma notable la oferta frente al esquema estacional previo, y mantiene destinos como Sevilla y Menorca. La aerolínea no descarta abrir rutas internacionales desde el aeropuerto Seve Ballesteros. A ello se suma Vueling, que conectará Santander con Ibiza en temporada alta y mantiene los enlaces con Barcelona y Palma, reforzando la conectividad doméstica tras los recortes de Ryanair.

El mayor dinamismo se concentra en Bilbao. Su aeropuerto ha ido sumando nuevas conexiones internacionales en las últimas semanas, siendo la más destacada la de la turca Pegasus Airlines, que ha inaugurado vuelos directos a Estambul, y con una ofensiva de bajo coste encabezada por Wizz Air, que añade rutas a Cracovia y Londres-Luton. Luxair abrirá en el verano de 2026 una conexión directa con Luxemburgo; Austrian Airlines incorporará Bilbao a su red estival desde Viena y la checa Smartwings también ha incluido la capital vizcaína en su expansión desde Praga.

Pero si alguien reforzará su posición en Bilbao, esa será Volotea, cuya oferta de asientos crecerá un 10% en 2026, hasta rozar los 730.000 asientos, consolidando una de sus dos bases en España —la otra es Asturias, donde recientemente inició ruta con Madrid—. Vueling, por su parte, incorporará la conexión con Londres-Heathrow, que se suma a las ya existentes con Gatwick, reforzando uno de los corredores internacionales clave.

La aerolínea española también gana peso en Vitoria gracias a los vuelos subvencionados por las instituciones locales, con nuevas rutas a Madrid y Barcelona ya operativas desde noviembre de 2025 y la apertura en marzo de 2026 de enlaces con Málaga y Palma de Mallorca, amortiguando parcialmente el recorte anunciado por Ryanair.

La retirada de la aerolínea irlandesa por su pulso con Aena por las tasas aeroportuarias en los aeródromos de menor tamaño golpeó con especial dureza a los aeropuertos de las regiones del norte del país del que a poco a poco se van recuperando gracias al medio y largo radio. La respuesta de la España Verde apunta, por tanto, a un nuevo equilibrio: menos dependencia de un solo operador, más diversificación y una conectividad apoyada en hubs europeos y rutas de largo radio que devuelven protagonismo aéreo a un área en plena expansión turística.

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