Además, este Acuerdo Marco incorpora diferentes mejoras en la atención y los recursos disponibles, entre ellas el aumento de las horas semanales de intervención social, que pasan de 10 a 20, así como la incorporación obligatoria de dispositivos tecnológicos y aplicaciones digitales que faciliten la comunicación con las familias y una gestión más eficiente de los efectos personales de los usuarios.
Con el fin de mejorar la calidad asistencial de los residentes se contará con nuevos perfiles profesionales, como nutricionistas o logopedas. Asimismo, y atendiendo a las demandas del sector, se ampliará el periodo de adaptación de estas personas, que pasa de 60 a 90 días, favoreciendo su bienestar.
Estas plazas residenciales públicas están ubicadas en diferentes centros repartidos en Madrid capital, en los distritos de Moratalaz, Fuencarral-El Pardo, Hortaleza, Barajas, Retiro, Chamartín, Ciudad Lineal, San Blas-Canillejas, Tetuán, Moncloa-Aravaca y Latina; y en los municipios de Pozuelo de Alarcón, Leganés, Getafe, Alcalá de Henares, Las Rozas de Madrid, Ajalvir, Colmenar Viejo, Villanueva de la Cañada, Majadahonda y Villaviciosa de Odón.
En estos dispositivos públicos se ofrece alojamiento, manutención, cuidado y asistencia personal para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, así como fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, apoyo psicológico y social. Todo ello con el objetivo de prevenir el deterioro funcional y promover la integración, el bienestar y la calidad de vida de los usuarios.