El Tour de Francia se alzará la próxima edición con un gran desnivel. Pero también empezará más al sur que nunca. Concretamente, al sur de Tarragona, de donde saldrá la segunda etapa para llegar hasta la montaña de Montjuïc en Barcelona. La competición empezará por tercera vez en España después de 124 años de historia y todas las apuestas apuntan a una quinta victoria de Tadej Pogacar, al que se denomina ya el dios de la bicicleta de este siglo.

El ciclista que lo gana todo lo hace siempre de manera muy humilde. Dice, después de una victoria, que el recorrido le beneficiaba para no ser soberbio. El Tour de Francia asegura que ha diseñado su próxima competición de 2026 de manera que el recorrido sea propicio para sus hazañas. Él ya ha demostrado que es un campeón capaz de adaptarse a todo tipo de montañas que se le pongan por delante.

Como decíamos, las apuestas estarán muy marcadas por sus grandes capacidades. Muchas webs estarán siguiéndole. Entre ellas, Casumo, que es tanto un lugar para apuestas como una plataforma de casino con opciones de juego responsables. Su eslogan es “hemos venido a jugar” y lo dicen en serio. Desde sus tragaperras, hasta sus apuestas son fáciles de usar, rápidas y seguras.

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Las etapas que les esperan a los ciclistas

El ciclismo y el Tour giran en torno a Tadej Pogacar porque ha sido el ganador de cuatro de las seis últimas ediciones del Tour. En las otras dos, fue segundo. Dos etapas serán un regalo para él con final en Alpe d’Huez, uno de los pocos finales en alto que se le resisten. Aunque cualquier trazado será fácil para él. A estas alturas, solo el aburrimiento puede derrotarle porque subir y bajar montañas con su bicicleta puede llegar a convertirse en una rutina para el campeón.

La competición está atrapada por su magia, como lo están también los aficionados. Su carrera es intensa y elevada. A sus 27 años ya ha conseguido que cada etapa que corre se convierta en un recorrido histórico por sus anteriores victorias. Ha ganado 15 etapas con final en alto en las seis ediciones del Tour que ha corrido y probablemente, la de Alpe d’Huez será la siguiente.

También puertos y llegadas que sean duras para él. Los tendrá que descubrir en el camino. En algunos podrá conseguir la victoria a la primera, pero otros no serán tan accesibles. La única etapa pireniaca, por ejemplo, vendrá después de Aspin y Tourmalet. En ella tendrá que llegar a los 1380 metros de altitud en el Circo de Gavarnie con un ascenso del 3,7%. Ese será uno de los grandes retos.

Lo será también la etapa antes de los Alpes, en los Vosgos. 11 kilómetros con un subida del 7,3% antes de llegar al Malkstein y completar el col de Haag. Tampoco estará nada mal lo que empieza al día siguiente. Después del Salève, que es la montaña que se asoma a Ginebra, los ciclistas tendrán que subir por el camino vertical del col de La Croisette. Tiene una inclinación del 11,2% muy difícil de salvar aunque el recorrido sea de solo 4,7 kilómetros.

La cima más increíble del Tour de Francia estará en los Alpes

Y entonces el Tour llegará a Saboya, a los Alpes, donde Tadej Pogacar se tendrán que enfrentar al increíble Plateau de Solaison. Son 11,3 kilómetros al 9,1% de inclinación y se hacen por una por carretera muy estrecha. Es quizás la subida más dura de todo el Tour. Esta etapa estará por primera vez en el Tour de Francia después de que se estrenara en el Tour del Porvenir de 2014. La última vez la ganó Vingegaard en 2022 en una emocionante carrera en la que se dio la mano con su entonces amigo Primoz Roglic.

Ese macizo que será el gran protagonista acabará con una etapa en el col de Sarenne. Esta subida también será inédita porque se hará por la ladera Este. Después de 13 kilómetros con una inclinación colosal del 7,3% los ciclistas llegarán a los 1.999 metros de altitud. Para que te hagas una idea, el descenso dejará a los participantes del Tour a tres kilómetros y medio de la cima de Alpe d’Huez.

La penúltima etapa será la más dura, para cerrar la edición por todo lo alto. En ella la Croix de Fer y el padre Galibier por el Télégraphe serán solo subidas de calentamiento. Pero merecerá la pena porque solo un día más tarde y tras coger un vuelo hacia el norte de Francia, los ciclistas empezarán la última etapa a las afueras de París. Todo para terminar, como siempre, el Tour en los Campos Elíseos. Esta vez se repite el final de recorrido de 2025 y tendrán que subir la cuesta adoquinada de la rue Lepic en Montmarte.

Será uno de los Tours de Francia más cortos, además de ser de los más montañosos de los últimos años. La longitud total que se prevé que recorran los corredores es 3.333 kilómetros, lo que arroja una media 158 por etapa. Ninguna tendrá más de cinco horas de duración. Habrá en total cinco llegadas en alto y solo una superará los 4.000 metros de desnivel positivo. Pero, en total, la edición suma un desnivel total de 54.450 metros, que son 3.000 más que el año pasado.