El retiro de Chris Froome parece más cerca que nunca…

Ganar cuatro Tours de Francia, quedarse como ganador de esa cifra, es una rareza histórica en ciclismo que ahora mismo tiene dos integrantes: Chris Froome y Tadej Pogačar.

¿Dónde estarán ambos en un par o tres de años?

CCMM Valenciana

Y es que en ciclismo, como en la vida, los finales rara vez son tan nítidos como una línea de meta.

Chris Froome se encuentra hoy en ese limbo mediático donde cada homenaje huele a despedida, aunque él se resista a soltar el manillar de forma definitiva.

Si finalmente decide poner fin a su trayectoria, se marchará con un dato que es, a la vez, como digo, un honor y una anomalía: es el único ciclista con cuatro Tours de Francia.

Un palmarés que lo sitúa en un peldaño solitario, a la espera de ver si la voracidad de Tadej Pogačar le arrebata esa exclusividad o le obliga a saltar directamente al club de los cinco.

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que Froome era el sol alrededor del cual orbitaba el pelotón.

Hace diez años, su dominio no admitía réplica; era el “capo” absoluto, el hombre que convirtió la cadencia endiablada en una forma de dictadura deportiva.

Pero el ciclismo es un deporte que se escribe con sangre y asfalto, y aquella caída en la Dauphiné 2019 lo cambió todo.

Aquel muro no solo rompió huesos, sino que truncó una progresión que parecía no tener techo.

Desde su fichaje por el Israel-Premier Tech, el relato se ha mantenido suspendido en una promesa: la vuelta a un nivel competitivo que el propio corredor aseguró poder recuperar.

Sin embargo, los hechos son tozudos. Froome nunca ha vuelto a ser el corredor que dictaba sentencia en la montaña, y sus apariciones han estado más marcadas por la discreción que por el brillo de antaño.

Las noticias recientes nos muestran a un Froome que vuelve a rodar, manteniendo la incógnita sobre sus próximos pasos y mostrándose esquivo sobre una retirada definitiva.

El emotivo reconocimiento recibido en la Vuelta supo a adiós para muchos, pero él sigue ahí, estirando un hilo que parece cada vez más fino.

Si decide colgar la bicicleta, se irá un hombre que marcó una época de control y vatios, un campeón que habitó la cima antes de que el infortunio le obligara a conocer la cara más dura de este oficio.

Sea ahora o en un año, su lugar en la historia está sellado por esos cuatro Tours, testimonio de un dominio que solo la mala suerte pudo frenar antes de tiempo.

Imagen: A.S.O./Billy Ceusters