Hubo un tiempo en el que Fernando Alonso era muy discreto con su colección de coches, algo que cuando eres uno de los pilotos mejor pagados de la F1 se da por sentado.
Sin embargo desde que reside habitualmente en Mónaco, un lugar demasiado pequeño como para pasar desapercibido cuando sales con el coche -y es que por experiencia directa lo digo, siempre está lleno de turistas y curiosos, sobre todo sus zonas más icónicas como la horquilla de Fairmont o el Casino-, se le ve ocasionalmente con coches cada vez más espectaculares, sobre todo en plena era dorada de internet y los carspotters de redes sociales.
Así, aprovechando sus meses de vacaciones antes de una decisiva temporada 2026, Fernando Alonso ha sido cazado circulando por las principales calles de Mónaco con un nuevo pero clásico superdeportivo muy cotizado: nada menos que un Mercedes CLK GTR.
Un superdeportivo de homologación del cual se fabricaron solo 25 unidades (más una adicional en posesión de Mercedes), las justas para que esta máquina pudiera convertirse en un GT1 de competición para participar en el Campeonato FIA GT.
Su aparición que por supuesto no ha tardado en publicarse y viralizarse en redes con vídeos como este en el que Alonso circula con su nuevo superdeportivo.
Un auténtico coche de carreras para la calle
Nacido a finales de los 90, el Mercedes CLK GTR es uno de los coches más icónicos de la recordada era de los GT1. Una reglamentación de primer nivel, con un espíritu en cierto modo no muy diferente al inicialmente planteado para los actuales Hypercar, pero en el que los fabricantes estaban obligados a producir una limitada tirada de su competidor para la calle.
Así el CLK GTR se codeó con otras leyendas de la época como el McLaren F1 GTR o el Porsche 911 GT1 Strassenversion. En el caso de los alemanes de la estrella, con la ayuda de Illmor y una AMG cada vez más unida a Mercedes, en vez de adaptar un coche de calle a competición, crearon un coche de competición que luego homologarían para la calle.
Gooding & Company
Uno de los Mercedes más exclusivos y extremos de la historia. Su precio hoy supera los 10 millones
Esto explica lo mucho que este CLK GTR se parece, por dentro y por fuera, a su hermano de circuito, lo que lo convierte en uno de los Mercedes más extremos jamás creados, además de también uno de los más exclusivos, alcanzando o incluso superando al moderno Mercedes-AMG One. No en vano esta unidad, como las que se han vendido o subastado en los últimos tiempos, alcanzan cifras superiores a los 10 millones de euros.
Y ahora una de esas 25 unidades la tiene Fernando Alonso, que no ha tenido muchos reparos en dejarse ver con él por las calles del casino o la horquilla de Fairmont durante estos días de Navidad en Mónaco. Una unidad en plateado, como solo podía ser en un Mercedes así, y que esconde un espectacular motor V12 de 612 CV de potencia y 775 Nm de par.
Como resultado, una bestia de circuito para la calle con un 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y una velocidad máxima de 320 km/h, junto a una puesta a punto con pocas concesiones a la comodidad, aunque eso no parece importar a Alonso, ni siquiera a la hora de moverse por Mónaco.
Courtesy of RM Sotheby’s
Alonso le está cogiendo el gusto a los grandes clásicos
Así, como decíamos al principio, Fernando Alonso parece que está cogiéndole el gusto a ciertos clásicos del automóvil, algo que antes no parecía ser tan habitual, o al menos no que se supiera. En los últimos meses se le ha visto por las calles de Mónaco con joyas del calibre del Ferrari F40 o Ferrari Testarossa, y tras ellos, este Mercedes CLK GTR.
A ellos se suman en los últimos años otros superdeportivos más modernos como su ya bien conocido Aston Martin Valkyrie personalizado, el exclusivo Aston Martin Valiant o un también exclusivo Ford GT Holman Moody Heritage Edition, entre otros. Así queda bien claro que Fernando Alonso tiene un buen gusto con sus coches. A saber qué otras joyas podrá tener escondidas en su propio garaje. Seguro que los carspotters de Mónaco estarán bien atentos durante los próximos meses.
Especializado en el mundo del motor, la competición y la tecnología, Antonio Ramos Ochoa es redactor de Car and Driver. Se comenta que antes de bajarse del carro ya iba diciendo el nombre de los coches que iba viendo por la calle. Unos cuantos años después sigue hablando de una de sus pasiones aquí. Aficionado al Motorsport, el cine, videojuegos y la historia, incluso se desfoga de vez en cuando al volante de un kart o un simulador.
