La causa judicial impulsada por Isabel Pantoja contra Mediaset España y varios colaboradores televisivos ha dado un paso decisivo. Un juzgado de Córdoba ha solicitado al Hospital Universitario Reina Sofía información detallada sobre las personas que pudieron tener acceso a los datos médicos de la artista durante su ingreso hospitalario y que, presuntamente, podrían estar relacionadas con la filtración de esa información a los medios de comunicación.

Se trata del primer movimiento judicial relevante desde que la cantante ratificara la querella a finales del pasado mes de noviembre, en una causa que había permanecido varios meses sin avances procesales. La solicitud del juzgado se enmarca dentro de las diligencias previas y tiene como objetivo identificar a posibles responsables, ya sea por acción u omisión, en la difusión de información clínica protegida por la legislación sobre protección de datos y el derecho fundamental a la intimidad. Según ha trascendido, la petición judicial se centra en conocer qué profesionales sanitarios o personal vinculado al centro hospitalario tuvieron acceso al historial médico de Isabel Pantoja durante su hospitalización.

Asimismo, se pretende esclarecer si alguno de ellos pudo haber facilitado, directa o indirectamente, los datos que posteriormente fueron difundidos en programas de televisión. La información requerida coincide con la incluida por la defensa de la artista en el escrito presentado para impulsar el procedimiento, un documento clave que permitió reactivar la causa tras meses de inactividad. Dicho escrito fue registrado dos semanas antes de la citación judicial de la cantante y sirvió para desbloquear una investigación que había sido admitida a trámite cuatro meses antes, pero que no había experimentado avances sustanciales.

La ratificación de la querella tuvo lugar a finales de noviembre, cuando Isabel Pantoja acudió a sede judicial para confirmar formalmente su acción legal contra Mediaset España y varios colaboradores de programas televisivos. La demanda se fundamenta en la difusión, sin consentimiento, de información médica privada relacionada con su estado de salud, un hecho que, según sostiene la querella, vulnera de forma grave su derecho a la intimidad personal y familiar. El origen del conflicto se remonta al 5 de julio de 2024, fecha en la que la cantante fue ingresada de urgencia en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Pocas horas después de su hospitalización, diversos espacios televisivos y medios digitales comenzaron a difundir detalles médicos y personales sobre su estado, algunos de ellos de carácter sensible y, presuntamente, procedentes de fuentes no autorizadas. Desde el entorno legal de la artista se subraya que esa información nunca debió hacerse pública y que su divulgación supuso una infracción de la normativa vigente en materia de protección de datos, además de un daño moral y profesional significativo. En este sentido, la demanda no solo apunta a responsabilidades mediáticas, sino que también deja abierta la puerta a posibles responsabilidades en ámbitos médicos o personales. La reclamación económica asociada a esta acción judicial avanzada por El Confidencial Digital supera los cinco millones de euros. En concreto, se solicita una indemnización aproximada de 500.000 euros por cada una de las personas querelladas, en concepto de daños morales y perjuicios profesionales. Entre los demandados figuran Mediaset España y colaboradores vinculados a espacios y otras productoras relacionadas con el grupo audiovisual.

Cuarzo Producciones (así es la Vida, Supervivientes, La Isla de las tentaciones, Vaya Fama, La Roca), una de las empresas inicialmente mencionadas, comunicó previamente su desvinculación del procedimiento, negando cualquier relación con los contenidos denunciados por la defensa de Isabel Pantoja. Mientras el juzgado continúa practicando diligencias previas para delimitar responsabilidades, desde el entorno de la cantante aseguran que Isabel Pantoja mantiene su agenda profesional con normalidad, incluida su preparación para la serie de Netflix. No obstante, subrayan que la artista está decidida a llegar hasta el final del proceso judicial para que se esclarezca cómo se produjo la filtración de sus datos médicos y se depuren las responsabilidades correspondientes por la difusión de información privada.

WhatsAppFacebookTwitterLinkedinBeloudBluesky